La Rioja será una de las comunidades especialmente afectadas por la primera ola de calor del verano, que comenzará este sábado 28 de junio y se extenderá, al menos, hasta el martes 1 de julio. Según el aviso especial emitido este mismo miércoles por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el valle del Ebro registrará temperaturas máximas que podrán alcanzar los 40 a 42 grados, especialmente entre el domingo 29 y el lunes 30, considerados los días más críticos del episodio.
Además de las máximas extremas, las noches riojanas también serán sofocantes, con mínimas que no bajarán de los 23 a 25 grados, lo que agravará la sensación de bochorno y supondrá un riesgo añadido para la salud, sobre todo en los colectivos más vulnerables. La persistencia del calor tanto de día como de noche y la acumulación de altas temperaturas sin un respiro térmico configuran una situación que requiere precaución y seguimiento. De ahí que la Aemet haya comunicado que la primera ola de calor de este verano pronto será una realidad.
A partir del domingo por la tarde, se prevé la llegada de calima al oeste peninsular debido al arrastre de polvo en suspensión desde el norte de África. Aunque en La Rioja la afectación directa podría ser menor que en otras zonas, no se descarta que se produzca cierta reducción de la visibilidad o un leve descenso de la calidad del aire, especialmente si la nubosidad media y alta acompaña al fenómeno, como se prevé en algunos escenarios.
Dos refugios climáticos
Fuera de La Rioja, la ola de calor afectará a prácticamente toda la península, con excepción del cuadrante noroeste y el área cantábrica, donde un flujo atlántico más fresco amortiguará la intensidad térmica. El fenómeno será especialmente severo en el cuadrante suroeste, así como en las depresiones del nordeste, donde los termómetros podrían superar ampliamente los 42 ºC en zonas como el valle del Guadalquivir y el del Guadiana.
También se esperan temperaturas muy elevadas en la meseta Norte, el valle del Tajo, el interior de Mallorca y en los valles del Júcar y del Segura. En estas regiones, los valores oscilarán entre los 36 y los 38 grados, con mínimas nocturnas igualmente elevadas, lo que hace prever noches tropicales y en algunos casos ecuatoriales.
Aunque se prevé un alivio térmico progresivo a partir del miércoles 2 de julio, comenzando por el oeste peninsular y extendiéndose hacia el norte, el calor podría mantenerse más allá de esa fecha en el cuadrante suroeste, con temperaturas por encima de los 38 ºC. En Canarias, aunque se espera una subida de temperaturas y presencia de calima en las islas orientales, no se considera que se den las condiciones para hablar de ola de calor.


