Hay quienes se presentan para ver cómo es el examen, quienes van a por todas y quienes lo hacen por si, en un golpe de suerte, suena la campana. Hay quienes las afrontan con optimismo y otros que dicen que si no han sacado plaza antes, esta vez tampoco va a ser diferente. Hay quienes son un manojo de nervios y quienes van calmados. Para muchos es la primera vez. Otros, son ya veteranos en esta batalla: las oposiciones para lograr una plaza de empleo público.

Este sábado, casi 3.000 personas se presentan a los exámenes de profesorado en La Rioja. Un total de 2.997 aspirantes, aunque solo 248 de ellos conquistarán su plaza. Las pruebas tienen lugar en diferentes sedes en Logroño. Los futuros profesores de inglés y francés han acudido esta mañana a la Escuela Oficial de Idiomas de Logroño.
«Es la primera vez que me presento, no me lo he preparado mucho pero oye, si hay suerte, pues perfecto», comenta Lidia, aspirante a obtener una de las 33 plazas de profesora de inglés. No está nerviosa. Bueno, un poquito, pero no por el examen en sí, sino por la «logística».

Para Teresa también es su primera vez, pero cuenta con que no será la última. Apenas se ha preparado y solo se presenta para ver cómo es el examen, así que nervios, ninguno.
Inés no puede decir que lo lleva muy bien «porque el curso ha sido largo y el tiempo de preparación poco». Forma parte de ese grupo mayoritario de opositores que compaginan los estudios con el trabajo. Es la primera vez que se presenta y lo hace para ver cómo es el examen. En su caso, ha decidido centrarse en su actual empleo porque entiende que es la «prioridad».
Para Marta y María, dos profesoras que luchan por una de las cinco plazas de francés, también es la primera vez y también han trabajado a la vez que se preparaban el examen.
María no estaba nerviosa, hasta que esta mañana ha llegado al lugar donde va a tener que hacer el examen. Sobre todo le ha ‘metido caña’ estos últimos seis meses. «A ver si hay suerte y cae algo de lo que nos sabemos», comenta entre risas.

«Lo más duro ha sido compaginar trabajo y estudios», cuenta Marta. Aunque no confía en sacar plaza esta vez, no pierde: «Es muy complicado y muy subjetivo. Pero bueno, no pasa nada».

Hoy no todos se irán con plaza, pero sí con una idea más clara de a qué se enfrentan. Y eso, para la próxima, ya es una ventaja.


