Deportes

Logroño, un mosaico de diversidad por el Mundial sub-24 de Frisbee

El Mundial sub-24 de Frisbee llena las calles de Logroño de buen rollo y colorido en los días previos a su disputa

Logroño acoge el Mundial sub-24 de Ultimate Frisbee (21-28 de junio) y la actividad ya se nota. Veinticinco selecciones, incluida España, participan en este torneo y muchas de ellas ya conocen los campos de entrenamiento de Pradoviejo, otros lo están haciendo en la Ciudad Deportiva de la UD Logroñés. Bajo un sol de justicia ya a las once de la mañana, la selección austríaca femenina sub-24 se ejercitaba en el campo principal. A diferencia de otros deportes, mucho más bunkerizados, esta selección sorprende por la facilidad de acceso hacia los protagonistas.

Partido de entrenamiento este viernes en la Ciudad Deportiva de la UD Logroñés.

Sin árbitros, cada integrante del equipo debe discutir las normas y llegar a acuerdos con el oponente. Dos equipos de siete jugadores luchan por llevar el disco hasta el otro extremo del campo y cruzar una línea final. Si lo hacen, suman un punto. No pueden correr, andar o pasar más de diez segundos con él en las manos, así que su objetivo tiene que ser construir pases para conseguir tantos. Así, durante 90 minutos o hasta que uno de los equipos llegue a quince. Sin embargo, esta disciplina va mucho más allá del resultado. Todos quieren ganar, pero no a cualquier precio.

«Este deporte es especial por su habilidad para dar espacio a todos, hacer comunidad y mantenerla junta. No hay árbitros, así que todo el mundo tiene que conocer las reglas y confiar en el otro», explica Christopher. A su lado, Daniela le refrenda: «Soy una de las entrenadoras. Para los que empiezan, quizá sea un poco difícil entrar en la mentalidad de que no hay un árbitro y conocer las normas. Pero resulta muy fácil sentirse incluido como una nueva persona y puedes aprender un montón con solo jugar».

Las capitanas de Austria, Johanna y Stefanie.

«Cuando piensas que hay un roto las reglas, tú llamas la atención y a través de unos signos, todos saben que has indicado eso, por ejemplo una falta. Después, argumentas con tu oponente, los dos muestran su opinión y llegas a una resolución: estás de acuerdo o en desacuerdo. Siempre hay un desenlace para cada situación y es lo que debe ser discutido por los oponentes», explica la entrenadora. Jugó durante once años y ahora, se dedica a los banquillos.

El combinado austríaco llegó a Logroño este pasado miércoles. De momento, están encantados: «Acabamos de llegar a la ciudad y la primera sensación es muy bonita. Vimos los viejos edificios, el Casco Viejo, algunos castillos, nos pareció muy bonito». Junto a los técnicos, se sitúan las capitanas. Son Johanna y Stefanie. Ambas destacan la amabilidad de la gente en La Rioja. Además de rendir bien deportivamente, están deseando hacer amigos y disfrutar del torneo: «La meta del deporte es hacer una comunidad mayor y seguir creciendo».

Estados Unidos, los ‘reyes’ de este deporte

Mucho más camino lleva recorrido Estados Unidos, fundadores del Ultimate. Matthew Bourland es el técnico del equipo mixto sub-24. Sonriente y con un sombrero para combatir el calor (entrenará tocado con la gorra USA), su selección fue la primera en llegar a la capital riojana. «Vinimos al principio de la semana para aclimatarnos. Nuestro equipo es de todas las partes de Estados Unidos, así que muchos jugadores casi no han podido conocerse. Antes de llegar a España, solo tuvimos una semana para entrenar todos juntos. Construir química es parte de la experiencia. Estar fuera, ir de cena juntos, son nuevas experiencias que luego nos ayudan en el campo», explica.

Matthew forma parte del Team USA, creadores de este deporte.

Matthew reconoce que su país «siempre tiene la presión de ganar y rendir». Sin embargo, observa rivales fuertes, como las selecciones de Singapur o Japón: «Soy muy habilidosos en los movimientos rápidos, así que necesitamos buenos defensores. Otros países son muy altos, pueden lanzar el disco de forma profunda y tenemos que ser capaces de formar un equipo que pueda neutralizarlo. Estamos aquí para divertirnos y claro, ganar es divertido. Pero queremos que esto sea una experiencia positiva. Lo importante es el camino. Aun así, definitivamente queremos el oro».

Sobre Logroño, el entrenador comenta lo siguiente: «Nos está gustando la comida. Hemos disfrutado en el Casco Viejo y andando a través de las callecitas estrechas, restaurante tras restaurante… Es una ciudad muy caminable, de densidad media. Estamos muy sorprendidos sobre lo increíble que es». Lo que tendrá que esperar es el vino, al menos, hasta final del torneo: «Queremos cuidar nuestros cuerpos y centrarnos en lo importante».

Bourland tiene las cosas claras. Lleva en este deporte desde finales de la década de los 90. En cuanto a la selección de Estados Unidos, ha estado trabajando, por etapas, desde el año 2006. Afirma que en su país, al menos 60.000 personas pagan cuotas a la federación nacional. Muchas más juegan de forma recreativa. El desarrollo es mayor en partes como Seattle, que posee una gran cantera, superior a la de otras zonas del país. «Este deporte es grande en Estados Unidos, fue inventado allí, así que tiene lógica».

España, mucho camino por recorrer

Nada que ver con la situación en España, donde las licencias llegan a 1.400 y ni siquiera es considerado una actividad deportiva por el Consejo Superior de Deportes. Así lo reconoce el extremeño David Chamizo (España sub-24 masculina) que aprovecha la mañana para ojear a otras selecciones desde la hierba. En este caso, un amistoso de entrenamiento entre Colombia y Singapur. «Al ser un deporte menos reconocido, no tenemos muchas de las licencias que se permiten otros deportes. No suele haber tantas cosas tóxicas (se refiere a los entrenamientos a puerta cerrada)».

David Chamizo, jugador de la selección española.

«Estoy aquí por curiosidad, tomo alguna nota por si nos podemos enfrentar a Colombia y Singapur después», valora. A diferencia de otras selecciones, ya conoce Logroño. «Vinimos aquí a hacer una concentración un fin de semana, conocer el sitio y aclimatarnos. El lugar está bien y los partidos no requieren un gran desplazamiento, así que estamos muy contentos. Tener un Mundial es una oportunidad muy buena de reflejar que el deporte existe, que está ahí, que hay gente en España que lo practica. Aunque sea, probarlo», reflexiona.

En su caso, conoció el deporte en el colegio: «Me lo introdujeron los profesores de Primaria y Secundaria. En Educación Física dábamos deportes alternativos. Es un deporte que se me quedó grabado en la cabeza y vi que en la ciudad donde estudié, Santander, había un equipo y me apunté». No es tan común esto en España, pues no existe una liga nacional. Los equipos se concentran así Madrid o Barcelona. Logroño también tiene el suyo, Disctintos, con el internacional Marcos Gómez Robres.

Chamizo ha probado otras disciplinas, pero se queda con ésta: «Este deporte avanza con la sociedad, al contrario que el fútbol. Aquí, por ejemplo, si alguien sale del armario, no es ningún tabú. Se celebra».

El círculo de espíritu, juego limpio por encima de todo

En torno a las doce del mediodía, finaliza el amistoso entre Colombia y Singapur (Categoría OPEN) y lo hace con una singular imagen. Además de un apretón de manos, los jugadores de ambos equipos se han fundido en un círculo, todos juntos. ¿Qué es esto? Lo explica Óscar Samodio, su entrenador: «Posterior a cada partido, se realiza un ritual donde se realiza el círculo de espíritu. Los dos equipos comparten experiencias, feedback y parte de su cultura, para la otra nación. Es como un agregado para construir comunidad. Nosotros estaremos encantados de compartir un poco de esa cultura».

Dani, su compañero en el banquillo, valora las características diferentes del Ultimate: «Utilizamos estos espacios para relacionarnos, agradecer y hacer un cierre de amistad de cara al futuro. Uno de los factores que nos diferencia es que somos inclusivos y avanzamos en tema de valores y respeto». Y sobre Logroño, se muestran agradecidos: «Nos ha parecido una ciudad muy colonial, una ciudad muy chévere. El calor está retador (cerca ya de los treinta grados), pero la ciudad es muy bonita».

Austria, Estados Unidos, España y Colombia, cuatro selecciones. Cuatro países distintos, cuatro culturas que coinciden en un deporte donde lo humano es primordial. Es solo una pequeña parte de las veinticinco selecciones y 50 equipos que compondrán el torneo. Una puerta abierta a los cinco continentes a través del disco. Una forma de superar barreras y tender puentes. Un soplo de aire fresco en una sociedad tan polarizada.

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