Se veía venir. La Aemet acababa de elevar el nivel de alerta a naranja cuando en la sierra riojana ya empezaban a caer las primeras gotas. En cuestión de minutos, la lluvia se volvió intensa y el granizo hizo acto de presencia, tiñendo de blanco algunos municipios. Las tormentas, una vez más, han regresado con fuerza a la sierra riojana.

Pero no se han quedado allí. Las nubes han bajado hasta Logroño, donde la tormenta ha descargado con intensidad, dejando calles empapadas y cielos encapotados. E incluso algo de granizo. Y sí, como manda la tradición, ha vuelto a cumplirse el famoso dicho: San Bernabé, meón. En plena semana festiva, la lluvia se ha querido unir a la celebración, aunque no de la forma más cómoda.
En Logroño han caído 7,4 litros por metro cuadrado, según los datos de las estaciones meteorológicas de SOS Rioja publicados en su web. La tormenta, que se ha iniciado hacia las 20:45 horas, ha estado acompañada también de aparato eléctrico y de rachas fuertes de viento.
De acuerdo con la información del SOS Rioja, donde más ha llovido ha sido en la zona de Moncalvillo, con 13,3 litros por metro cuadrado; seguida de Anguiano, con 8,3; Nájera, con 8,1; Haro, con 7,4; y Torrecilla, con 5,6.
También ha granizado en otras localidades riojanas, como Lardero, ubicado en el área metropolitana de Logroño.
Protección Civil recomienda precaución ante posibles acumulaciones de agua. Mientras tanto, paraguas en mano y resignación festiva, los logroñeses siguen celebrando… aunque sea con los pies un poco más mojados.


