Uno de los momentos más emotivos y esperados de las fiestas de San Bernabé ha vuelto a vivirse este miércoles en Logroño con los tradicionales banderazos. Por segundo año, el alcalde Conrado Escobar ha sido el encargado de protagonizar este simbólico acto, seguido por cientos de logroñeses que han llenado las calles con expectación y emoción.
El primero de los banderazos ha tenido lugar bajo el Arco de San Bernabé, en la calle Portales, y ha estado dedicado a los niños y niñas de Logroño. Escobar los ha saludado con cercanía y les ha lanzado un mensaje lleno de esperanza: “Que soñéis Logroño, que ilusionéis a los logroñeses con el futuro que nos espera”. Tras sus palabras, ha alzado la bandera entre los aplausos del público, marcando así el inicio simbólico del acto.

El segundo banderazo se ha celebrado en Los Cuatro Cantones, y ha tenido como protagonista a la cultura en todas sus formas. El alcalde ha reivindicado el papel de la literatura, el teatro, la música, el vino y la diversidad cultural como elementos esenciales de la identidad logroñesa: “La cultura nos hace más libres, alimenta nuestra alma… y si nos falta, nos falta la vida”.

La Puerta del Revellín ha sido el escenario del tercer y último banderazo. Allí, Conrado Escobar ha querido rendir homenaje a Europa jacobina (sic) y ha ensalzado los valores de libertad, justicia y derechos humanos que representa, y al vínculo histórico de Logroño con el continente a través del Camino de Santiago. En su discurso, ha hecho un llamamiento claro: “Reivindiquemos una Europa que mire por nuestros agricultores”.

Con estos tres gestos cargados de simbolismo, el alcalde ha resumido buena parte de lo que representa Logroño: su mirada al futuro, su riqueza cultural y su compromiso con los valores europeos. Los banderazos han vuelto a unir emoción, identidad y orgullo colectivo en uno de los actos más significativos de San Bernabé.


