Los termómetros, al fin, parecen despertar de su hibernación y despedirán el mes de mayo en La Rioja con temperaturas propias de agosto. Así lo advierte la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que sitúa al valle del Ebro como una de las «zonas más afectadas» durante el episodio especial de temperaturas altas que ya ha comenzado a manifestarse en la Península.
Sin ir más lejos, la Aemet augura temperaturas de hasta 37 grados durante el jueves y viernes próximos, que es cuando sitúa los «días álgidos» de este fenómeno, que disparará los termómetros muy por encima de sus valores habituales en esta época del año. La causa de este cambio de tiempo se encuentra en la presencia de un potente anticiclón centrado en Azores y que se extiende a toda la Península y Baleares, dando lugar a una gran estabilidad atmosférica, cielos prácticamente despejados y una elevada insolación.
Durante los próximos días el aumento de las temperaturas será «bastante generalizado y progresivo» y se intensificará el miércoles por la presencia de una dana entre Canarias y el golfo de Cádiz, que introducirá un viento de componente sur que arrastrará una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión, de origen africano. Como consecuencia, se producirá un aumento adicional de las temperaturas, con valores propios del verano y, por tanto, claramente más altos de las habituales en estas fechas.
Las temperaturas mínimas también subirán durante este episodio pero de forma más lenta y menos intensa. El jueves y viernes serán superiores a los 20 grados solamente en zonas del cuadrante suroeste y litoral mediterráneo; extendiéndose el sábado al valle del Ebro.
La incertidumbre de la situación meteorológica aumenta de cara al fin de semana, por lo que es difícil precisar el fin de este episodio, advierte la Aemet, que considera «probable» que a partir del sábado se disipe la dana y aumente la inestabilidad atmosférica en el norte peninsular, «lo que podría dar lugar a un aumento de la nubosidad y a alguna tormenta ya desde el viernes, lo que junto a la posible calima provocaría el inicio de un descenso de las temperaturas».


