El Ministerio Fiscal ha ratificado este lunes su petición de 25 años de internamiento médico para el acusado de ser el presunto autor de un delito de asesinato y otros cinco en grado de tentativa, tras el atropello múltiple ocurrido en el centro de salud de Haro en 2023, donde murió un técnico sanitario y otras cinco personas resultaron heridas.
La Audiencia Provincial de La Rioja ha celebrado la primera sesión del juicio por estos hechos, durante la que la defensa del procesado, quien padece esquizofrenia paranoide, también ha pedido una sentencia absolutoria con una medida de libertad vigilada, no internamiento, ya que considera que recibir tratamiento adecuado para su enfermedad sería suficiente.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Por su parte, los abogados de la acusación particular que representan a la madre, los hermanos y la novia del fallecido; y a los otros cinco heridos en el atropello múltiple han pedido diversas penas, que oscilan entre 74 años de cárcel y 12 años, con 5 años de libertad vigilada, además de indemnizaciones.
Antes de las alegaciones de las partes, el abogado de la defensa ha pedido que el procesado se ausente de la sala hasta el momento de su declaración, prevista el próximo jueves, ya que su psiquiatra lo ha recomendado para evitar una descompensación y, a pesar de la oposición de las acusaciones particulares, la magistrada lo ha autorizado.
Intención de matar
El fiscal ha constatado que la intención del acusado, al pisar el acelerador y arremeter contra las personas que estaban junto al centro de salud de Haro, era “matar”, por lo que estos hechos se deben calificar como un asesinato, ya que actuó “con velocidad y sorpresa” y no pudieron esquivarlo. Ha justificado su petición de absolución en su enfermedad mental, que provocó un brote o descompensación que “anuló su capacidad de entender y obrar”, según confirmaron los psiquiatras que le trataron después de los hechos.
El abogado defensor del acusado ha reconocido los hechos ocurridos, pero ha puntualizado que su cliente tuvo en 2020 su primer ingreso por esquizofrenia paranoide, que “es una enfermedad tan dura como puede ser el cáncer a nivel físico”; tras lo que había sufrido varias descompensaciones.
En agosto de 2023, su doctora de Bilbao le subió la medicación, pero, aún así, el día de los hechos sus padres le llevaron al centro de salud de Haro para que le pusieran la medicación correcta porque decía que le estaban persiguiendo, veía coches con las lunas tintadas y creía que le intentaban matar. Por su parte, algunos de los letrados que representan a los cinco lesionados en el atropello múltiple han resaltado que el acusado hacía vida normal, vivía solo, tenía un trabajo y conducía, ya que estaba “compensado” de su enfermedad con su medicación.
La letrada de la madre y hermanos del fallecido ha subrayado que “la muerte fue un acto consciente y voluntario”, por lo que el hecho de padecer una enfermedad mental no es motivo para exculparle. Además, la acusación particular que ejerce la novia del sanitario muerto también ha reclamado una indemnización de 300.000 euros, ya que ambos, tras varios años conviviendo, habían iniciado un tratamiento de fertilidad para tener un hijo en común. Durante la primera jornada del juicio está previsto que declaren los heridos en el atropello, varios testigos y la novia del fallecido.


