La UAGR-COAG ha reclamado este viernes un conjunto de medidas urgentes para paliar y prevenir los efectos del fuego bacteriano en los frutales de pepita riojanos, especialmente en las plantaciones de perales, donde esta enfermedad ha provocado «mucho trabajo e importantes pérdidas» a los fruticultores.
Según ha recordado el sindicato agrario, «desde septiembre llevamos alertando a los responsables de la Consejería de Agricultura del aumento de la afección del fuego bacteriano en nuestra Comunidad». En aquel momento, ha señalado, se encontraban en elaboración los presupuestos de Agricultura para 2025, por lo que «se solicitó la creación de una partida presupuestaria para un ‘Plan de choque del fuego bacteriano’», dentro de las propuestas agrarias enviadas a todos los grupos parlamentarios. Esta iniciativa podría derivar, han añadido, «en un futuro Plan Estratégico de la pera conferencia riojana».
Además, la UAGR ha solicitado al Ministerio de Hacienda una reducción del índice de rendimiento neto para la pera en toda la DOP Peras de Rincón de Soto, de cara a la declaración de la Renta de este año. Aunque esta petición «ha sido atendida en parte», desde la organización se ha reclamado corregir «los errores detectados al dejar fuera de la Orden ministerial varios pueblos riojanos».
En las reuniones mensuales de seguimiento mantenidas con la consejera de Agricultura y su equipo, la organización agraria ha reiterado «la necesidad de abordar este creciente problema». En la reunión específica celebrada hoy en la Consejería sobre el fuego bacteriano, los representantes de la UAGR han planteado nuevas propuestas, tanto de compensación como de prevención:
– Ayudas compensatorias por los daños, con una cantidad fija por hectárea en parcelas con más del 30 por ciento de afección, para cubrir gastos de arranque, quema y replantación. Si se solicita ayuda para replantar toda la finca, el módulo de ayuda debería ser superior.
– Fondos extraordinarios para la inversión en mallas antigranizo, por su utilidad para evitar heridas en los árboles que facilitan la entrada del patógeno, más allá de lo previsto en los actuales Planes de Mejora.
– Refuerzo del personal público destinado a la vigilancia y control en campo, con el fin de detectar árboles infectados y actuar con rapidez. También se ha solicitado el arranque de plantaciones abandonadas o en mal estado y la vigilancia de huertas recreativas que puedan suponer un foco de riesgo.
– Protocolos más estrictos en viveros, para evitar que el material vegetal sea portador de la enfermedad.
– Subvención de tratamientos fitosanitarios preventivos, cuyo coste puede ser elevado para las explotaciones.
– Promoción de estudios sobre nuevas materias activas, dado que «los tratamientos curativos hoy en día no existen», ha advertido la UAGR.
– Mejora de los sistemas de alerta temprana y de los modelos predictivos, facilitando su acceso y aplicación práctica por parte de los propios agricultores.
La UAGR ha insistido en que el fuego bacteriano representa un «problema estructural creciente para el sector frutícola de la región» y ha pedido a las administraciones una respuesta «urgente, coordinada y dotada de recursos suficientes».


