No lograr los objetivos deportivos marcados, el no haber ascendido a Primera Federación -por segundo año consecutivo-, el hecho de tener que seguir compitiendo en Segunda Federación… Son situaciones deportivas que provocan reacciones en cadena que afectan no solo al primer equipo -que será desmontado- sino también al desarrollo desde la planificación de la cantera de la UD Logroñés.
Se observó ya el curso pasado, cuando el filial, el Promesas, no pudo ascender a Segunda Federación pese haber ganado el título de liga en Tercera porque el primer equipo pinchó en la final por el ascenso ante el Marbella. Este año se ha repetido una situación muy similar. El filial, segundo en liga, no podrá jugar el playoff de ascenso porque directamente el primer equipo ni tan siquiera ha logrado meterse entre los cinco mejores equipos del Grupo 2 de Segunda Federación.
Y el nuevo proyecto que ya prepara la UD Logroñés, con la presencia de un nuevo director deportivo cuando éste sea presentado, partirá prácticamente de cero en relación al primer equipo del curso saliente. Solo Andoni Ugarte y Pablo Bobadilla tienen contrato. El resto quedan liberados de sus responsabilidades, y parece complicado, salvo Iñaki o Kike Royo, que alguno de estos futbolistas siga vistiendo la camiseta de la UD Logroñés de cara a la temporada que viene. Pero esta decisión, a priori, debería tomarla el nuevo director deportivo del club, que tendrá otra patata caliente entre sus manos: la gestión de los recursos que llegan promocionando desde la estructura de cantera de la entidad riojana.

Garrido, Riki, Bonilla y Eloy Moreno durante la pasada pretemporada.
En este compás de espera, la incertidumbre se ha instalado en la base. La que rodea a todos esos jugadores que esta temporada han tenido más o menos presencia en el primer equipo. Futbolistas que contaron con bastante confianza cuando entrenaba Flaño (Eloy, Riki o Garrido) o Sergio Rodríguez (Daza, Riki, Garrido, Estrecha) y que no la han tenido tanto cuando el técnico ha sido Carlos Lasheras. Chicos que brillaron en Copa (Pol Arnau, Curro Bonilla, Garrido, Riki…), pero que en liga no acabaron de dar el golpe necesario en la mesa para acabar por derribar la puerta del vestuario principal y ganarse un puesto fijo en el once.
Daza, Eloy Moreno, Curro Bonilla, Iván Garrido, Riki, Pol Arnau, Iván Estrecha… nombres que han tenido más o menos continuidad en el primer equipo a lo largo de esta temporada y que bien pudieran ser considerados como el grupo que conforma la primera camada que surgida de la nueva Ciudad Deportiva. ¿Seguirán en el club? Es la pregunta cuya respuesta -aún por resolver- genera incertidumbre hasta que el nuevo director deportivo hable con los responsables de la cantera de la entidad riojana y analicen qué se puede hacer y hasta dónde se puede llegar para seguir contando con algunos, con todos, o con ninguno.

Por un lado están las intenciones del club, y por el otra parte surgen los intereses de los futbolistas y sus representantes. Y todo apunta a que unos cuantos de estos jóvenes cuentan con ofertas de equipos con estructuras de cantera potentes con presencia en el fútbol profesional, un aspecto clave para intentar el salto a la élite tras el periodo de formación en los filiales. Pol Arnau medita una oferta del Girona, club que parece haber quedado prendido del futbolistas tras la noche mágica que protagonizó el defensor catalán en el partido de Copa de esta temporada; Eloy Moreno y Riki estudian las propuestas que les han traslado desde dos canteras con equipos en el fútbol profesional; y la etapa de Curro Bonilla en la entidad blanquirroja parece tocar a su fin.
Relevo desde el Promesas y el Juvenil A
Ante la ausencia de un primer equipo en una categoría de referencia, por encima de la cuarta división del fútbol español, la UD Logroñés se ha encontrado con un tapón que le impide progresar en esta materia. El Promesas ha demostrado tener capacidad para ascender a Segunda Federación, de donde no puede salir el primer equipo, y el Juvenil A acaba de lograr su mejor clasificación histórica en el Grupo 2 de la División de Honor, solo por detrás del Athletic, Osasuna, Real Sociedad y Deportivo Alavés. Resultados deportivos que demuestran que hay talento en la base, aunque el salto al fútbol profesional siempre es complicado, y más cuando hay que jugar en una categoría como la Segunda Federación, que exige sobre todo capacidad de adaptación para jugar en muy diversos espacios y condiciones.

Un aficionado saluda amistosamente a Curro Bonilla.
La segunda y tercera camadas de la nueva Ciudad Deportiva vienen empujando con fuerza. ¿Dan el nivel para realmente ayudar al primer equipo en el ascenso? Análisis que deberá realizar el club y el nuevo director deportivo. Hay mucho en juego como para resolverlo sin una visión real de la situación. Lleyda, Iker Losa, Marc Martínez, Eder Larrea, Lallana, Musta, Estrecha o los hasta ahora juveniles Manex Rezola, Raúl Bello o el goleador David González (los tres con contrato para al menos la próxima temporada), entre otros, vienen destacando en estas edades formativas, aunque siempre con esa incertidumbre de, primero, si tienen el nivel para llevar una camiseta tan pesada como la de la UD Logroñés en Segunda Federación, y después, en caso de dar la talla, estar dispuestos a seguir en un club que no está logrando desatascar el tapón que ha generado en esta etapa de su historia por los malos resultados del primer equipo.


