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La UD Logroñés afronta el primer día de una necesaria reconstrucción

Félix Revuelta dialoga con Sergio Rodríguez en el antepalco de Las Gaunas. / Foto: Fernando Díaz

Agüero marcó el gol que jamás nadie recordará. El de este pasado domingo en la matinal ante el Alfaro. Ni los poco más de mil espectadores que vieron esta última cita liguera de la UD Logroñés. Quizás alguno de ellos por el simple alivio que supuso el saber que por fin esta temporada tocaba a su fin. Las cosas han salido como se han hecho, mal. Y este club ha vuelto a demostrar que solo cuando hace las cosas muy bien, casi perfectas, acaba logrando resultados significativos.

Y sin tiempo que perder -tal y como estaba pactado desde hace semanas entre todas las partes-, Carlos Lasheras explicó en la posterior rueda de prensa a la última cita liguera que no iba a seguir siendo director deportivo de la UD Logroñés, a pesar de haber tenido desde marzo pasado una oferta de renovación que le presentó Félix Revuelta en un nuevo ejercicio de plena confianza a pesar de los malos resultados de una plantilla confeccionada con el mayor presupuesto de la categoría. Significativo fue ver cómo el propio Lasheras dejaba fuera de la convocatoria del último partido de liga a Joao Días y Pablo Valcarce, sus dos únicos fichajes en un mercado de invierno del todo incompresible que algún día, pasado el tiempo, se sabrán todos los detalles para semejante mercado invernal.

Carlos Lasheras no seguirá en la entidad, tras dos años habiendo intentando un ascenso que finalmente no se ha producido. Y el club estrena con esta novedad el que será un nuevo proyecto que con la salida de Lasheras ya no nace viciado. Resultaba contraproducente que Revuelta, el presidente -el mismo que asegura no interferir en cuestiones deportivas- fuera el que decidiera, a pesar de todo lo ocurrido esta temporada, que el vasco continuara en su puesto de director deportivo pese a la brecha abierta con el área de la ciudad deportiva tras el giro inesperado que dejó a Yayo fuera del banquillo del primer equipo de forma totalmente inesperada.

Aquello fue un cambio de paradigma, la constatación de que en el club, por la presencia imponente de la Ciudad Deportiva, se habían creado dos almas que no parecía que trabajaran en clara sintonía, y sin que nadie marcara el rumbo más adecuado para conciliar desarrollos, ritmos e intenciones. Ruido que sin duda acaba llegando a un primer equipo dispuesto a aferrarse a cualquier excusa para no competir a la altura de lo presupuestado. Revuelta pretendía que siguiera Lasheras, y al mismo tiempo -quizás en un gesto de cara a la galería- que Sergio Rodríguez sea -como ya ejerce- el director general del club, y por tanto, la única persona que debiera tener a partir de ahora línea directa con el presidente.

FOTO: Riojapress.

Con la salida de Lasheras -a la espera de saber si Juanjo Guerreros continuará en la entidad o se hará a un lado como ha hecho el técnico vasco-, la responsabilidad del club ya se encuentra sobre el tejado de Sergio Rodríguez, que suma unas cuántas semanas buscando al nuevo director deportivo de la entidad riojana. En los próximos días se pondrá el segundo pilar a este proyecto, cuando se dé a conocer el nombre del nuevo responsable de hacer una plantilla competitiva a pesar del esperado bajón presupuestario.

Con la sombra de Dupi, aún alargada, la afición espera con celo qué nombre intentará desde ya poner en marcha un nuevo proyecto ganador tras tres años de continuos fracasos deportivos, salvo por la presencia imponente de la Copa del Rey en la historia reciente de este club. Félix Revuelta explica -y solo el tiempo dirá si lo practica realmente- que solo Sergio Rodríguez decidirá en lo deportivo, aunque al mismo tiempo se declara jefe de todo, por el irrefutable hecho de que es quien pone la pasta, presupuesto tras presupuesto, y tampoco descarta que si las cosas no salen bien Sergio vuelva al banquillo. Hay cosas que nunca cambiarán.

El nuevo director deportivo deberá afrontar muchas decisiones: como el nombre del nuevo entrenador, la llegada de nuevos jugadores… y la continuidad o no de Iñaki, capitán del club, hombre con más partidos, que en enero regresaba tras una larga lesión y que no ha tenido la continuidad que a buen seguro esperaba.

La UD Logroñés arma un nuevo proyecto. Carlos Lasheras, el arquitecto de ascensos, el hombre que llevó a este club hasta su cúspide, ya es historia. Y el fútbol no espera a nadie. Porque al otro lado hay unos seguidores -5.000 tras el partido ante el Athletic Club en Copa- que espera más de este club para renovar su carnet a lo largo de este próximo verano. La entidad deberá acertar en lo deportivo, pero también en la gestión de la comunicación para recuperar a una masa social afectada.

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