El Rioverde Clavijo disputará este sábado (18:10 horas) en La Bisbal (Gerona) un partido trascendental para su historia, en el que debe saber manejar la presión, ya que si no consigue rentabilizar la renta de 11 puntos que logró hace una semana volverá a donde estaba hace 22 años, los que lleva entre la Primera y la Segunda FEB.
El conjunto riojano depende, eso sí, de sí mismo, y debe ser capaz de demostrar la calidad que tiene en las manos ante un rival al que llegó a ganar en Logroño por más de veinte puntos. Pero también es cierto que el conjunto gerundense es capaz, y más con su público, de sacar a relucir la experiencia de algunos de sus jugadores, los que le permitieron remontar en Logroño más de diez puntos para reducir la distancia a un marcador «peligroso» para los riojanos pero que deben conseguir que sea suficiente.
El preparador de los riojanos, Ricardo Uriz, tiene una parte de la responsabilidad, para tratar de abstraer a sus jugadores del «ambiente caliente» que sabe que van a encontrar y «hacer que eso sirva de motivación», ha explicado el entrenador navarro en la previa del encuentro.
Ha pedido a sus jugadores que estén preparados para contrarrestar «idas y venidas» del equipo catalán, que en Logroño demostró que «es un conjunto de rachas» además de que «hay que saber frenar a sus mejores jugadores».
Otra de las claves del partido será «el control del rebote», ha asumido el preparador, que quiere que su equipo sea quien controle el juego y el ritmo aunque «eso no significa que vayamos a especular, no podemos hacerlo, el partido empieza cero a cero».


