La concesión de la Medalla de La Rioja 2025 al Teléfono de la Esperanza supone un reconocimiento a su «labor silenciosa, constante y comprometida» con los riojanos que atraviesan dificultades, ha asegurado este miércoles a EFE la impulsora de esta organización en la región, Magdalena Pérez.
El Consejo de Gobierno ha acordado este miércoles, a propuesta del presidente riojano, Gonzalo Capellán, esta distinción, que es el máximo de los galardones que otorga el Ejecutivo regional para premiar a instituciones y colectivos que, por sus actividades, hayan favorecido de modo notable los intereses públicos de la comunidad.
Pérez ha asegurado que la Medalla de La Rioja ha supuesto «toda una sorpresa» para esta entidad, en cuya presidencia acaba pasar el relevo a Cristina Díez, quien ha impulsado la asociación Color a la Vida, un espacio de apoyo para familiares de personas fallecidas por suicidio.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares
El Teléfono de la Esperanza de La Rioja, que celebró en 2024 su vigésimo aniversario, cuenta actualmente con unos 40 voluntarios, que desarrollan un trabajo altruista de apoyo y atención a personas con necesidades emocionales, 24 horas al día, los 365 días del año.
El Teléfono de la Esperanza, que comenzó a funcionar en La Rioja en noviembre de 2004 de la mano de Magdalena Pérez, colabora con SOS Rioja al atender llamadas de personas en crisis graves derivadas por este servicio de emergencias. A lo largo de estas dos décadas, más de 15.000 personas han participado en sus cursos, talleres y espacios de sensibilización; y ha formado a más de 300 personas como voluntarias.

La anterior presidenta de la entidad ha resaltado que todos los voluntarios están «sorprendidos, agradecidos y muy contentos» por la concesión de la Medalla de La Rioja, que es «un espaldarazo a todo este trabajo que se hace desde la sombra» y contribuye a «visibilizar» a esta organización.
Ha resaltado la función de «ayuda, acompañamiento y escucha» que prestan desde el Teléfono de la Esperanza a todas las personas que atraviesan «un momento difícil y necesitan a alguien a su lado».
Como impulsora de la entidad en La Rioja, ha agradecido la implicación y motivación de los voluntarios, porque «supone mucho compromiso y mucha responsabilidad, además de contar con una preparación» específica para atender casos difíciles. «Es un espacio en el que, quien necesita ser escuchado, pueda sentir confianza y seguridad», ha subrayado.
Respecto a la nueva etapa con Cristina Díez al frente, ha dicho que cuenta con un proyecto consolidado y un equipo «cohesionado y muy sensibilizado».


