La Semana Santa va llegando a su fin. Y en Logroño lo hace como en las mejores obras artísticas, con una gran eclosión que eleva el Viernes Santo a la categoría de magno. Porque no hay a lo largo del año otra ocasión más propicia para contemplar en su conjunto el modo en que la capital riojana se relaciona con la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Desde la concatedral de La Redonda parte a media tarde la procesión de procesiones, en la que la ciudad exhibe, desde su heterogeneidad, todo su patrimonio cofrade, que dota de contenido a una celebración que este año celebra su primera década como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
De Palacio a La Redonda
En cambio, la jornada comienza mucho antes, con el tradicional Vía Crucis del Santo Cristo de las Ánimas en Santa María de Palacio para, inmediatamente después, iniciar su traslado por el Casco Antiguo hacia La Redonda, donde horas después se integrará en la Magna Procesión del Santo Entierro. Lejos de presentarse como un mero aperitivo de la gran celebración vespertina, el traslado de Ánimos constituye una interesante mirada al pasado.

Casi a modo de sinédoque, el cortejo de Palacio a La Redonda evidencia la naturaleza propia de las cofradías logroñesas, que honran al pasado sin renunciar a incorporar nuevos elementos que enriquecen sus procesiones, tanto en el fondo como en la forma. A este respecto, la hermandad de Ánimas cuenta como titular con una de las tallas más antiguas de la ciudad (el crucificado data del siglo XVI), pero estrena este Viernes Santo un estandarte que verá durante el traslado la luz tras varias décadas oculto entre las sombras de Santa María de Palacio y que representa al Arcángel San Miguel y a la Virgen del Carmen, protectores de las almas que vagan por el purgatorio.

No es el único estreno para la cofradía, que el pasado mes de noviembre nombró a la Policía Nacional como Hermano Mayor Honorario y exhibirá por vez primera un cetro para su hermano mayor -cargo que ostenta desde hace un año Pedro Luis Santamaría-, enser del que carecía la corporación hasta este año.
La procesión de procesiones
El Viernes Santo de Logroño, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades, ofrece siempre una segunda oportunidad en el universo cofrade, tanto a las propias cofradías como a quienes se acercan a la capital riojana para conocer su Semana Santa. Las hermandades que hasta ese momento no han podido culminar sus estaciones de penitencia a causa de condiciones climatológicas adversas disponen del consuelo de poder pasear a sus titulares en el penúltimo capítulo de la semana (siempre queda el epílogo del Domingo de Resurrección); mientras que aquellos que los días previos han disfrutado de las procesiones de otros territorios disponen de la posibilidad de contemplar todos y cada uno de los pasos de la capital.

El Cristo de las Siete Palabras, en el Santo Entierro de Logroño.EFE/ Raquel Manzanares
A partir de las siete y media de la tarde la percusión comenzará a atronar desde la Plaza del Mercado para abrir camino a la docena de pasos que representan de forma cronológica ya la pasión y muerte de Jesús, desde su entrada en Jerusalén a lomos de la borriquilla, hasta su final en el Santo Sepulcro. Sin solución de continuidad, el espectador puede contemplar en apenas dos horas esta sucesión de misterios que discurre hacia la calle Marqués de San Nicolás, para regresar a Portales por la Merced en busca del camino de vuelta a la Redonda.
Este año, como novedad, la Magna Procesión del Santo Entierro dispondrá -sin constituir en sí mismo un recorrido oficial, como en otras ciudades- de sillas para que las personas con movilidad reducida puedan contemplar el cortejo sin necesidad de permanecer varias horas de pie.
Pero el Viernes Santo es también el día más especial para tres de las once hermandades que conforman la Hermandad de Cofradías de la capital riojana. A la ya referida de Ánimas hay que añadir las del Santo Sepulcro y la de la Virgen de la Soledad. La primera de ellas -que ostenta una de las grandes joyas patrimoniales del norte de España– sigue fortaleciendo sus vínculos con las congregaciones que también honran al Santo Sepulcro en otras latitudes, como con la del Santo Entierro de Sevilla, que el pasado año incluso trajo a La Rioja parte de su grupo escultórico, constituyendo la primera ocasión en que esas tallas traspasaban las fronteras de la capital andaluza.

El Santo Sepulcro, con la Virgen de la Soledad al fondo. | FOTO: EFE/Abel Alonso.
En cuanto a la Virgen de la Soledad, cuya hermandad celebra su 60 aniversario, Logroño confía en poder contemplar por primera vez en su esplendor el manto de la dolorosa, un auténtico tesoro de hilo de oro sobre terciopelo negro que bordaron las Adoratrices en los años 40 y el pasado año restauró el malagueño Sebastián Marchante. Su restauración fue uno de los grandes hitos de la Cuaresma del pasado año, pero la lluvia del Viernes Santo impidió que la Soledad pudiera lucirlo en plenitud por las calles.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares
Si el Astro lo permite, el manto de la Virgen no será la única diferencia respecto a la procesión de hace dos años. Otra novedad, también de calado, ha sido la restauración de la talla de la dolorosa, a cargo del taller diocesano de Santo Domingo de la Calzada para garantizar una mejor conservación de la imagen. Pero, además, esta actuación ha implicado otro cambio que sí pasará desapercibido a ojos de quienes contemplen el portentoso paso de plata durante la procesión del Santo Entierro: la cofradía ha reemplazado el ‘pollero’ -el sistema de engranaje de sujección del manto, conformado por tirantes bajo el mismo- para evitar que el peso y las tensiones generadas por la tela al levantar el paso puedan dañar la talla de la Virgen.

Las procesiones
– Recorrido: Plaza del Mercado, Portales, Rodríguez Paterna, Avda. de Viana, Marqués de San Nicolás, Merced y Portales hasta la Plaza del Mercado.
Los pasos
– Oración en el Huerto (Hermandad de la Entrada de Jesús en Jerusalén)

- Autor de las tallas: Arsenio Beltrán y Surroca (1908)
- Iconografía: un ángel se aparece a Jesús en el huerto de los olivos y le ofrece el sagrado cáliz.
– Flagelación (Cofradía de la Flagelación)

FOTO: EFE/ Abel Alonso.
- Autor de las tallas: Vicente Ochoa (1968).
- Autor del paso: Gonzalo Merencio (2016).
- Iconografía: un sayón azota al Cristo, que está atado a la columna, mientras otro ruega clemencia como hombre arrepentido sobre una base que representa el adoquinado de los patios de los tribunales romanos.
- Curiosidades del paso: el escultor Vicente Ochoa talló su autorretrato en la figura del sayón clemente, mientras que el que azota guarda en la palma de su mano la primera peseta que se donó para la elaboración del paso.
– El Encuentro (Hermandad de la Santa Cruz ‘Maristas’)

FOTO: Hermandad de Cofradías de Logroño.
- Autor de las tallas: Quintín de Torre (1945).
- Autor del paso: Ruperto Grijalba (1946).
- Iconografía: Jesús encuentra a la Virgen y a una de las Santas Mujeres en una de sus tres caídas en el camino al Calvario.
- Curiosidades del paso: aunque su titularidad es municipal, es la Cofradía de la Santa Cruz la responsable de su gestión. El estado de salud de Quintín de Torre y la falta de presupuesto impidieron completar el grupo escultórico con otra mujer y un soldado romano.
– María Magdalena (Cofradía de María Magdalena)

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares
- Autor de la imagen: desconocido, aunque se vincula al taller de Gaspar de Becerra (1550).
- Iconografía: representa a la Magdalena en una imagen dolorosa al contemplar la cruz, mientras lleva su mano derecha al pecho en señal de arrepentimiento.
- Curiosidades: Logroño es una de las pocas ciudades que cuenta con una cofradía en honor de la advocación de María Magdalena.
– Jesús Nazareno (Hermandad de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores)

- Autor de la talla: Alejandro Narvaiza Rubio (1969).
- Autores del paso: Alejandro Narvaiza Rubio y Alenadro Rubio Dalmati (1969).
- Curiosidades: es la única talla de corte modernista en la Semana Santa de Logroño.
– Cristo de las Siete Palabras (Hermandad de las Siete Palabras y del Silencio)

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
- Autor del paso: Vicente Ochoa (1970)
- Iconografía: la talla se inspira en los pasajes evangélicos y los conocimientos sobre el modo en que los romanos crucificaban al reo. Los claveles que conforman el exorno floral representan la sangre derramada por el Cristo.
– Cristo de las Ánimas (Cofradía del Santo Cristo de las Ánimas)

- Autor del paso: Arnao de Bruselas (siglo XVI)
- Iconografía: Cristo aparece muerto en la cruz. La estructura del cuerpo describe la ‘s’ propia del manierismo, el estilo predominante en la talla de la imagen.
- Curiosidades: el crucificado se ubicaba originariamente el calvario del retablo de la Asunción de la iglesia de Santa María de Palacio.
– Descendimiento (Cofradía del Descendimiento de Cristo)

- Autor de la imagen: desconocido (1650).
- Iconografía: el paso, de estilo gótico-renacentista, representa el momento en el que Jesús, ya sin vida, es descendido de la cruz.
– La Piedad (Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad)

- Autor de la imagen: Miguel Blay y Fábrega (finales del s.XIX).
- El paso: conocido popularmente como ‘el de la sorda’, pues la devota que lo donó a la cofradía tenía esa discapacidad.
- Iconografía: representa el dolor de la Vigen, con el cuerpo inerte de Jesús en su regazo.
– Santo Sepulcro (Cofradía del Santo Sepulcro)

- Autor de la imagen: anónimo, probablemente del círculo de Pedro Roldán (1693).
- Autores de la urna: Blas Martínez de Obregón (diseño) y Sebastián Ramírez y Antonio Ferrel (talla), 1693.
- Iconografía: representa a Jesús ya fallecido en el Santo Sepulcro.
- Curiosidades: la urna es una réplica de la originaria de la Hermandad del Santo Entierro de Sevilla, desaparecida durante la invasión francesa del siglo XIX.
– Virgen de la Soledad (cofradía de Nuestra Señora la Virgen de la Soledad)

- Autor de la imagen: anónimo (finales del siglo XVII), donada por la familia Unsain en 1964.
- Autores del paso: Alfredo Ruiz (1962), con palio bordado por las Adoratrices y manto del mismo taller (estrenado en 1949).
- Iconografía: imagen dolorosa de vestir, tiene únicamente talladas la mascarilla (el busto) y las manos.
- Curiosidades: es la única virgen que procesiona bajo palio en Logroño.


