El pelotari ezcarayense Darío Gómez tiene ante sí un día importante. Tras vencer a Zabala con valentía (22-17) en la primera jornada de la liguilla de cuartos del Manomanista, el ‘pelaire’ se mide a Larrazabal en Labastida (viernes 17:15 horas, ETB1, segundo turno). El que gane este duelo de vencedores de la primera jornada habrá dado un paso de gigante hacia las semifinales. Ambos pelotaris superaron la ronda previa y por tanto, demuestran que los favoritismos en el cuadro importan muy poco.
A sus 22 años, Iker Larrazabal (Baiko) es debutante en el torneo. El alavés ganó el Serie B en 2024 y viene dispuesto a dar la campanada. Eliminó a Ezkurdia en la previa (21-22) y ya en la liguilla, se ‘cargó’ a Altuna III (14-22), vigente campeón. Son credenciales de sobra, como ha reconocido Darío en la previa, en declaraciones recogidas por ASPE Pelota: «Iker es muy anárquico porque nunca sabes cómo te va a responder; tan pronto te pega un pelotazo al 8 o se te pone batibolea en el 3 y te hace cualquier cosa. Hay que estar súper concentrado».
El de Ezcaray ha apuntado a su anticipación ante la «velocidad terrible» que le imprime el de Amurrio. En el duelo riojano ante Zabala, supo apostar por su saque para ganar el partido. Y eso es lo que quiere hacer el viernes: «Hay que venir a tope, con las ideas claras de cómo jugar». Iker se ve bien de manos y se ha mostrado contento con su elección de material, realizada este martes. En concreto, ha cogido una pelota de 104,1 gramos y otra de 106: «He sacado las dos más bajas, que tenían un poco más de carga para jugar cerca del frontis». Su rival, en cambio, ha doblado el 104,7.
En un breve vídeo remitido por su promotora y en euskera, Larrazabal ha expresado brevemente sus sensaciones: «Partido bonito aquí en Labastida, creo que será un buen partido y que Darío juega bien. Espero ganar». Además del Darío-Larrazabal, el festival tendrá dos partidos más. A las cinco de la tarde, Bakaikoa se medirá a Aldabe y tras el estelar, Urrutikoetxea y Aranguren se enfrentarán a Ezkurdia y Gaskue. Se prevé un ambiente espectacular, con el frontón lleno hasta la bandera.


