El Haro Rioja Voley acaba de cerrar la mejor temporada de los últimos años, con la eliminación en semifinales ante el favorito al título, guiado por una Esther López a la que le gustaría seguir en el banquillo para ayudar a que el equipo siga creciendo.
Así lo ha explicado a EFE la entrenadora vasca, que, sin tiempo de vacaciones, ya se ha embarcado en un campus de formación para jugadoras jóvenes, mientras trata de analizar tanto lo bueno de una temporada en la que su equipo se ha clasificado para Europa, como lo malo, que es no haber competido a su mejor nivel en los dos últimos partidos.
«Era complicado», asume la entrenadora, que ya antes de esos partidos asumió que en la pista del Heidelber su equipo era David y visitaba a Goliat, dado que el conjunto canario es el gran favorito al título y llegaba al partido con solo dos derrotas en toda la temporada, eso sí las dos en Haro.
La entrenadora incide en que «la espina con la que me quedo es no haber competido mejor el último fin de semana» porque está convencida de que «podíamos haber peleado más, pero nos sucedió como la semana anterior, creo que nos pudo la presión de vernos en esa situación».
López ha manejado esta campaña una plantilla muy joven y, en esa misma teoría, cree que posiblemente varias de sus jugadoras «no supieron sobreponerse al miedo al error» algo que «puede aparecer en situaciones en las que te juegas tanto y por eso algunas no estuvieron sueltas», asume.
Los dos partidos en Canarias fueron la culminación de una temporada atípica, que acabó muy bien, pero que tuvo momentos bajos que llevaron, incluso, a que el Haro no se metiera en la Copa de la Reina.
«Fue una primera vuelta atípica por las lesiones, pero quizás eso nos ayudó después, porque nos hizo ser más fuertes como bloque y que algunas asumieran más responsabilidad», explica. Ahora llega el momento en que las jugadoras han dejado Haro, algunas de ellas para centrarse en sus selecciones, y también es la época de pensar en el futuro.
«A mí me gustaría seguir», subraya la preparadora, que ya conversa con el club para ello y que lleva más de una década en La Rioja, como jugadora y entrenadora, y que ha vivido algunos de los principales éxitos del voleibol riojano en Haro, Murillo y Logroño.
Ilusionada con la plaza europea
Esta temporada, de hecho, ha logrado uno de esos éxitos, el de dar al Haro una plaza europea, en lo deportivo, aunque el club todavía trabaja en los despachos para saber si podrá asumirla. A ella le gustaría que el Haro pudiera competir en Europa «porque eso sería un aliciente más para que este club pueda atraer a jugadoras» dado que «en presupuesto y ofertas económicas hay clubes con los que no puedes hacerlo» pero «este equipo es un gran escaparate para las jóvenes y eso lo haría más atractivo aún».
«Creo que sería algo bueno para Haro y para La Rioja y, además, se ha ganado en la pista, con lo que me gustaría ver a este equipo en ese camino, que, además, sería un paso más para crecer», explica.
Asume, no obstante, que «el presupuesto de este club es el que es y todos los años sucede que jugadoras que destacan tienen ofertas importantes y es normal que en muchos casos piensen en su propio futuro», concluye la entrenadora vasca.


