El BAR de NueveCuatroUno

Eduardo de Luis: diálogo, reformas y menos burocracia

De no haber sido empresario, hubiera sido empresario. «Desde que era adolescente mi ilusión era hacer algo y crear algo… no hubiese sido otra cosa que empresario, estoy convencido». Eduardo de Luis visita el BAR de NueveCuatroUno tras asumir recientemente la presidencia de la Federación de Empresas de La Rioja (FER) y de la Cámara de Comercio.

El propietario del Grupo La Grajera cuenta con una doble tarea: representar al tejido empresarial riojano en un momento de transformación económica y hacerlo sin perder la cercanía y el pragmatismo que le caracterizan. «Me gusta conocer a la gente, sobre todo fomentar que haya confianza y que la gente sea lo suficientemente valiente para comentar y decir lo que está bien y lo que está mal».

No es nuevo en el mundo del asociacionismo empresarial. De hecho, lleva años vinculado a la FER y conoce bien sus dinámicas internas. Por eso, en su llegada al cargo apuesta por por la continuidad. «Siempre he sido un creyente que lo que se está haciendo bien no hay que moverlo y realmente el trabajo que había hecho la Federación había sido impecable». De hecho, Eduardo de Luis mantiene el equipo directivo que acompañó a su antecesor, Jaime García-Calzada, y destaca también “un equipo de profesionales dentro de la Federación de Empresas fantástico”.

Una de las últimas noticias que ha protagonizado ha sido el desbloqueo del convenio de comercio tras diecisiete años sin renovarse. “Es verdad que hemos tenido un convenio de comercio atascado, pero he de decir que ambas partes teníamos ganas de que esto no fuese así, de llegar a acuerdos y por fin se ha conseguido”.

Ese talante dialogante no es casualidad. De Luis insiste en que la FER “se caracteriza por liderar y por tener la puerta abierta a todo tipo de negociación”. También valora de forma muy positiva la sintonía con el Gobierno de La Rioja. “Aquí el gobierno regional y la Federación de empresas tanto como la Cámara de Comercio tenemos un total acuerdo de colaboración y de beneficiar a ambas partes con el Gobierno de La Rioja que creo que está en sintonía con nosotros”.

También hay apertura con los sindicatos, aunque reconoce que no se trata de ceder sino de dialogar. «Tenemos que seguir estando de la mano, evidentemente defender con firmeza los intereses de empresas y autónomos que para eso estamos, pero siempre buscando el consenso y el acuerdo común».

Entre sus grandes preocupaciones como representante del empresariado está el impacto de las decisiones tomadas desde el Gobierno central en materia laboral. Sobre el salario mínimo interprofesional, se muestra tajante: “Desde el año 18 ahora ha habido un 61 por ciento de aumento… últimamente de forma unilateral». Para De Luis, las decisiones de esta índole deben ser resultado del diálogo social: “Queremos, tal y como dice CEOE, que tiene que estar negociado en el diálogo social, no se puede imponer y que realmente tenemos que intentar que eso vuelva a un cauce normal de negociación”.

En la misma línea se posiciona respecto a la reducción de la jornada laboral a 37 horas y media. Aunque admite que se trata de un debate que debe abordarse en los convenios sectoriales, advierte: “Eso es un incremento sustancial del 6,25 por ciento del costo empresarial y que realmente hay que tener más sensibilidad porque las cosas no están nada fáciles”.

El coste laboral es uno de los frentes que, según De Luis, amenaza la sostenibilidad de muchas pequeñas empresas y autónomos. Pero hay otro problema igualmente acuciante: la falta de mano de obra. “Hay 12.700 parados en La Rioja y las empresas demandamos personal especializado y no especializado para cubrir esas vacantes”. Y apunta directamente a un problema estructural: “Hay una clara falta de relevo generacional… y sobre todo un envejecimiento de la población. En 5 años nos vamos a encontrar que prácticamente 800.000 personas van a desaparecer del mundo laboral”.

A pesar del panorama incierto, Eduardo de Luis se muestra optimista y dispuesto a trabajar por la competitividad de las empresas riojanas. Uno de los caminos para ello es la internacionalización. “Tenemos que pensar en consolidar más la internacionalización de nuestras empresas”. En este sentido, apuesta por abrir mercados en Asia ante la amenaza de los aranceles en Estados Unidos. “Hay un mercado: India, China, Corea, Japón… fácil no es, por eso estamos hablando de que esto sea un trabajo no de seis meses ni de un año, posible de dos o de tres”.

Sobre los nuevos aranceles del 20% a productos como el vino riojano impuestos desde EE. UU., recuerda que ya ha iniciado contactos con el Gobierno de La Rioja para analizar el impacto. “Va a haber más reuniones porque estamos en un momento en que la situación tampoco es absolutamente cerrada”.

Una de las obsesiones de De Luis, desde que asumió el cargo, es la burocracia. Eliminar trabas administrativas es, a su juicio, fundamental para dinamizar la economía. “Tenemos que intentar que no haya duplicidad en la tramitación administrativa”. Y reivindica mejoras claras: “La administración tiene que contestar más rápidamente a las solicitudes de aperturas o de proyectos o de cualquier otra iniciativa”.

Pone el foco en herramientas que considera esenciales: “Tiene que existir la declaración responsable cuando uno solicita un permiso o una licencia”. Y lanza una reivindicación clara: “El silencio administrativo tiene que ser sí, no tiene que ser no”.

En paralelo a esta apuesta por la simplificación, De Luis confía en que el plan anunciado por el Gobierno regional sea un paso efectivo: “Ya el Gobierno de La Rioja la semana que viene va a avanzar una primera toma de medidas con respecto a la eliminación de trámites burocráticos”.

En cuanto a las prioridades que le trasladaría a la administración si solo pudiera elegir una (y dejando aparte la burocracia), apuesta por una mejor gestión del mercado laboral. “Tenemos una lacra ahora mismo: casi 1.500.000 personas no van a trabajar cada día”. Y señala la urgencia de revisar los tiempos de espera en procesos sanitarios o de reincorporación: “Necesitamos una mejora en los plazos”.

De Luis también tiene palabras para las nuevas generaciones de empresarios. A quienes están empezando les recomienda “tener una ilusión” y sobre todo “esa ambición o esa motivación de levantarte por la mañana y decir ‘quiero hacer esto’”. Añade que desde la FER y la Cámara están para apoyarles: “La Federación de Empresas está, igualmente la Cámara, para ayudar a todo aquel que quiera crear una empresa… para asesorarle… con la trazabilidad de todo lo que sea la puesta en marcha”.

Consciente de la velocidad a la que avanza la tecnología, De Luis pone el foco en sectores clave: “Estoy viendo el mundo de la inteligencia artificial y realmente es un mundo apasionante… me parece ya el presente directamente”.

Preguntado por cómo ve el futuro empresarial de La Rioja, responde con optimismo: “Va a seguir siendo muy competitivo, que se va a adaptar muy bien a todas las energías del mercado y que va a seguir… aportando calidad”.

Pero no olvida las reclamaciones históricas: las infraestructuras. “Evidentemente, una mejora clara”. Por ello, pide mejores conexiones con Madrid y Zaragoza, más concreción en la alta velocidad y destaca que “a nivel de infraestructura de carretera, La Rioja está por encima de la media en el sector logístico y tenemos que seguir fomentando eso”.

A modo de balance, De Luis resume con una reflexión dirigida a los poderes públicos: “Quiero que la parte que representamos, de la Cámara y de la FER, las empresas, sigan estando en el centro de las políticas públicas”. Y lanza una advertencia con tono conciliador: “Hay otra gente que nos ha puesto en la diana, no en el centro, y tenemos que estar en el centro y no en la diana”.

El BAR de NueveCuatroUno

Noveno capítulo de la cuarta temporada del BAR (disponible en Ivoox, Spotify, Apple Podcast).

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