El proceso electoral en la Federación Riojana de Fútbol se ha convertido en un auténtico culebrón institucional. A las tensiones previas y a las acusaciones cruzadas entre candidaturas, se suma ahora un nuevo capítulo: el Tribunal del Deporte de La Rioja ha ordenado la paralización cautelar del proceso electoral, a petición de Gustavo Sáenz, uno de los dos aspirantes al cargo de presidente.
Este jueves, Sáenz ha confirmado que el Tribunal del Deporte ha aceptado su solicitud de medidas cautelares tras la exclusión de su candidatura por parte de la Junta Electoral de la FRF. Según el candidato, esta resolución responde al riesgo de “perjuicios irreparables” y a la posible vulneración del derecho fundamental de participación en condiciones de igualdad.
“El Tribunal ha adoptado una decisión firme, fundada en derecho y de pleno sentido democrático”, ha declarado Sáenz, quien insiste en que su exclusión fue injustificada.
Su candidatura denuncia que se han producido irregularidades en el proceso y exige que se depuren responsabilidades. Además, reitera su compromiso con “la legalidad y el juego limpio”, subrayando que la paralización busca garantizar un proceso electoral limpio, justo y transparente.
El núcleo del conflicto reside en un recurso presentado por Jesús Alonso, el otro candidato en liza, y el CD Berceo, quienes denunciaron que Sáenz figuraba con licencias activas en dos entidades distintas, lo que según el reglamento le inhabilitaría para presentarse. La Junta Electoral aceptó la reclamación y excluyó su candidatura.
No obstante, Sáenz alega que ambas licencias pertenecen a un club y su equipo filial, por lo que sostiene que no existe duplicidad real y que, además, la propia Junta le permitió ser candidato a la asamblea sin objeción alguna en etapas anteriores.
Tras agotar la vía interna, su candidatura recurrió el 8 de abril ante el Tribunal del Deporte, solicitando tanto la anulación de la resolución como medidas cautelares, que han sido ahora aceptadas.
Esta es la segunda vez que se paraliza el proceso electoral, lo que agrava la ya tensa situación institucional y retrasa aún más la elección del sucesor de Jacinto Alonso, presidente saliente. Según el calendario original, las elecciones debían haberse resuelto antes de final de 2024, pero las disputas legales siguen empantanando el proceso.

La respuesta de Jesús Alonso
Por su parte, Jesús Alonso ha emitido un comunicado en el que, aunque manifiesta su respeto por la decisión judicial, expresa su malestar por lo que considera un freno a su llegada legítima a la presidencia.
“Esta medida puede estar más encaminada a amparar y reforzar la infracción cometida que a proteger la democracia electoral”, asegura Alonso, quien se define como la “víctima de las irregularidades” de Sáenz.
Desde su candidatura, Alonso pide una resolución rápida y contundente por parte del Tribunal y asegura que no existen dos candidatos legítimos, sino uno solo: él. Además, solicita a Sáenz un “esfuerzo ético” y que renuncie a participar en el proceso por haber, según sus palabras, generado “tensión social” y un “estrés insoportable” en el fútbol riojano.
Incluso ha lanzado acusaciones hacia Raúl Ruiz, quien se había retirado del proceso pero ahora respalda a Sáenz, y al que acusa de fomentar un clima de “difamaciones e injurias”.
El conflicto está muy lejos de resolverse. El Tribunal del Deporte aún debe resolver el fondo del recurso de Sáenz, lo que determinará si puede o no ser candidato. Mientras tanto, la Federación Riojana sigue sin liderazgo alguno a la espera de que todo se resuelva.


