Deportes

El complicado trabajo de Sergio Rodríguez en la dirección general de la UD Logroñés

Sergio Rodríguez ha sido ungido por Félix Revuelta. Después de haber sido entrenador en las categorías inferiores, después de situarse al frente del equipo para salvarlo tras el desastre de Socuéllamos hace ya unas cuántas temporadas, después de haberse fogueado en el primer equipo, jugar playoffs, y lograr el ascenso a Segunda… tras el descenso, tras el año sabático, tras volver al club para intentar un nuevo ascenso que acabó en descenso con Dupi al frente de la dirección deportiva, tras haber hecho de jefe de obra de la nueva Ciudad Deportiva, tras haberla puesto en marcha, tras tener que volver de nuevo al banquillo, tras acompañar a los jugadores por los colegios de La Rioja… Sergio Rodríguez es finalmente el director general de la UD Logroñés, tal y como confirmaba este pasado lunes Félix Revuelta.

Es la respuesta del club para paliar la sensación de desgobierno, motivada en gran parte por los malos resultados del primer equipo, al que no le alcanza al menos para jugar los playoffs de ascenso a Primera Federación. El golpe deportivo está siendo tan sonado que se pone todo en duda, incluso el modelo deportivo de la UD Logroñés. Y Revuelta, que dirige un club eminentemente presidencialista -todo pasa por la supervisión del propietario, es decir, su persona-, ha respondido como sabe, es decir, situando a sus personas de confianza en nuevos espacios que al menos permitan observar que algo se está haciendo para cambiar las cosas, aunque sigan estando los mismos para hacer más cosas.

Sergio Rodríguez, sin comunicado oficial, parece haber cogido ya el bastón de mando. Con un detalle importante. Y es que desde hace dos meses Carlos Lasheras tiene una oferta de renovación para seguir siendo el director deportivo. Es seguro que es el deseo del presidente, de Félix Revuelta, que en todas y cada una de sus entrevistas en los medios de comunicación explica que su deseo de que siga en el club. La duda, que no se resolverá a menos a corto plazo, independientemente de la respuesta que dé Carlos Lasheras, es si también es el deseo de Sergio Rodríguez, que se define como «un hombre de la casa», por tanto, sabe que conviene respetar las decisiones del presidente, que puede acertar y también equivocarse.

Yayo, Valdovinos, Revuelta y Sergio Rodríguez

Sergio Rodríguez ya ocupa la cúspide del escalafón de la entidad deportiva de referencia de la región. Solo Revuelta está por encima, quien se encargó de aclarar a NueveCuatroUno que «sigo siendo el director de todo», en especial, en el aspecto financiero. Así que Sergio Rodríguez es el nuevo director general deportivo, para aunar las dos almas que parecen haber surgido en el club durante los dos últimos años, desde que la Ciudad Deportiva apareciera en el día a día de la entidad riojana. Por un lado, la del primer equipo, alimentada por las ideas de Carlos Lasheras, y por el otro lado, la de la cantera, bajo la tutela de Eduardo Valdovinos.

Dos almas que no cree necesario romper Félix Revuelta, teniendo en cuenta que la oferta de renovación sigue en firme para el actual director deportivo y entrenador del primer equipo. Así que el primer trabajo del nuevo director general deportivo será resolver si Lasheras sigue, y en caso de hacerlo, cómo coser las heridas tras la salida inesperada de Yayo. En caso de que Lasheras, como parece, se haga a un lado, la primera labor será acertar con el nuevo director deportivo, con la experiencia previa del paso de Dupi por el club riojano.

La gestión deportiva ha evolucionado significativamente en los últimos años, con el aumento de la profesionalización de diversas disciplinas deportivas y la necesidad de contar con estructuras organizativas sólidas. Realidad que no ha acabado de encajar la UD Logroñés en su esquema empresarial. Revuelta, Lasheras, Sergio Rodríguez… es un club tan vertical, con tan pocas áreas ejecutivas que la detección de errores hace aguas por todas partes. Poca gente haciendo muchas cosas al mismo tiempo con bandazos en cuanto la pelota no entra en la portería adecuada. Sería calificado de desgobierno en cualquier empresa normal, pero el fútbol es distinto, al menos por Logroño.

El director general deportivo es un profesional encargado de planificar, organizar, coordinar, controlar y evaluar el desarrollo deportivo de los atletas dentro de un club o entidad deportiva. Además, media entre la administración del club y los equipos, asegurando la coherencia y efectividad de la planificación anual. Es el escenario en el que deberá ubicarse Sergio Rodríguez, al que el cargo le exigirá mirada corta, decisiones a medio plazo y planificación a largo por el bien de la entidad.

Sergio Rodríguez, la pasada primavera, en la Ciudad Deportiva.

Las funciones principales de un director general deportivo suelen ir encaminadas hacia la coordinación y dirección del trabajo de los deportistas y los técnicos para maximizar su rendimiento. Rodríguez deberá administrar de manera eficiente los recursos humanos, financieros, tecnológicos y de infraestructura. Deberá desarrollar y supervisar proyectos deportivos acorde a las características de la entidad. Marcará los objetivos estratégicos y tácticos, planificando su ejecución. Y evaluará el rendimiento de los equipos y deportistas, promoviendo mejoras continuas.

Deberá también incrementar sus competencias comunicativas, porque los directores generales son los encargados de fijar el discurso del club, tanto en los buenos como en los malos momentos, para evitar, por ejemplo, ruedas de prensa fallidas que se acaban volviendo en contra de la entidad. Es responsabilidad del director general transmitir y garantizar el cumplimiento de los valores y ética de la entidad, por sus trabajadores, directivos…

A todo director general deportivo se le exige liderazgo y capacidad para gestionar equipos humanos. Requiere de empatía y habilidades comunicativas. Debe destacar por su trabajo en equipo y su habilidad para coordinar todas las labores. Se precisa de tenacidad y resiliencia. Y tener conocimientos en gestión deportiva, finanzas, marketing y lenguas extranjeras.

Complicado que una única persona aglutine tantas competencias. Por eso, en las empresas, y también en los clubes de fútbol profesional, que generan departamentos, áreas, y se entregan y quitan responsabilidades en función de los resultados. Circunstancia en la que no profundiza Félix Revuelta, que evidentemente observa más nóminas para gestionar lo que a día de hoy es un club de Segunda Federación. El organigrama de la entidad no parece que vaya a modificarse en exceso.

Organigrama del Mirandés, en Segunda División.

Un organigrama de un club deportivo es un diagrama o representación gráfica que permite visualizar la estructura interna del club, detallando sus funciones, áreas, responsables de cada departamento y las relaciones jerárquicas entre ellos. Facilita la comprensión de la burocracia y la cadena de mando dentro de la organización. Y el de la UD Logroñés es sencillo: Revuelta en la cúspide de esta pirámide. Por debajo, Sergio Rodríguez, que situará en un peldaño inferior a Eduardo Valdovinos para los asuntos de la Ciudad Deportiva y al otro lado a un director deportivo que puede ser Carlos Lasheras o quien decida el nuevo director general deportivo. Salvo la comunicación, las labores financieras y los servicios médicos, el resto de áreas se han ido liquidando tras el descenso del fútbol profesional, y han comenzado a llegar los malos resultados.

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