En el aula del Colegio Santa Teresa de Jesús en Calahorra, hay nervios y emoción. No es habitual que un periodista se presente en su clase para interesarse por su proceso de aprendizaje, pero Erika, Ana Lucía, Esmeralda, Clara, Tania y Salma pronto olvidan la timidez y empiezan a hablar con entusiasmo. Quieren contar su historia, porque su proyecto no es solo una actividad académica. Es mucho más. Se trata de un sueño cumplido y de una forma de demostrar que están preparadas para el mundo laboral.
Estudian un Grado Básico Especial de Administración, una formación que les abre las puertas a un mercado donde, probablemente, tendrán que esforzarse más que otros jóvenes de La Rioja. Pero ellas no se amilanan. Con su profesora Irene al frente, han puesto en marcha una proyecto dentro de la asignatura de Economía y Emprendimiento. Y no es un proyecto cualquiera.
Ana Lucía es la primera en tomar la palabra: “Teníamos claro que queríamos hacer bisutería porque nos encanta”. A partir de ahí, todo se desató en un torbellino de ideas. Buscaron un nombre, crearon un logotipo y una estrategia para llegar a sus potenciales clientes. Decidieron que ‘Luz’ era el nombre más adecuado porque eso querían ser: un rayo de esperanza. No solo para ellas, sino también para otros que vengan detrás.

La idea era crear una empresa, organizarse como auténticas empresarias y, con el dinero recaudado, donar todo a la fundación del centro, que lleva a cabo proyectos solidarios en todo el mundo.
Lo que comenzó como una pequeña idea se ha convertido rápidamente en una auténtica oportunidad para emprender y aprender. Reciben pedidos, gestionan materiales, fabrican pulseras y collares, controlan el stock, preparan y entregan los productos, y atienden a los clientes.
“Todos los días llega algún pedido”, explican con emoción. “Nos ha desbordado y estamos esperando más material para seguir trabajando”.

Ante la avalancha de solicitudes de pulseras, se han tenido que organizar en secciones. Unas se encargan de la gestión de pedidos y la comunicación con los clientes y las redes sociales, otras fabrican las pulseras, y otras preparan los envíos. Así han aprendido a gestionar tareas, a priorizar, a trabajar en equipo y a entender cómo funciona realmente un negocio. «Al principio hacíamos todas pulseras pero empezaron a llegar tantos pedido que tuvimos que organizarnos mejor», explican.
Las pulseras se entregan en los recreos los martes y jueves. Y, para quienes no pueden recogerlas en ese momento, han encontrado una solución: se dejan en portería, donde Blanca, la encargada, se asegura de que lleguen a sus destinatarios.
En cada pulsera hay mucho más que telas, alambres y cuentas de colores. Hay esfuerzo, dedicación y un aprendizaje que va más allá de la teoría. “Ser empresaria no es fácil”, admiten. Han aprendido a llevar la contabilidad, a gestionar clientes y a resolver problemas con rapidez. Pero también han aprendido a confiar en sus compañeras, a tener paciencia y a valorar el esfuerzo colectivo. «Para una sóla el trabajo es imposible, todas juntas hemos podido».
Su profesora Irene lo tiene claro: “Es una forma de irlas preparando para las prácticas que van a comenzar en cuestión de semanas”. Por eso, el proyecto ‘Luz’ tiene una fecha de cierre: este martes sserá el último día para realizar pedidos (pueden hacerse en el correo [email protected])

Después de esa fecha, tres de las integrantes empezarán sus prácticas: una en el Ayuntamiento de Alfaro, otra en el de Rincón de Soto y otra en el Centro Joven de Calahorra. Las otras tres seguirán un año más, formándose y preparándose para su propia etapa de prácticas el próximo curso.
Puede que ‘Luz’ deje de recibir pedidos en abril, pero «lo que hemos aprendido aquí se queda», comenta una de ellas. Su esfuerzo, su creatividad y su valentía les han demostrado que, con trabajo en equipo y pasión, pueden superar cualquier obstáculo. Quizá el camino al mundo laboral sea más difícil para ellas que para otros jóvenes de La Rioja. Pero han demostrado que saben organizarse, que tienen iniciativa, que pueden sacar adelante un proyecto con éxito y sobretodo que tienen ganas.


