La Rioja

La subestación eléctrica de Cascajos revela su nueva ‘coraza’

Los operarios rematan unas labores que deben estar finalizadas a lo largo de la primavera

Pasito a pasito, la subestación eléctrica de Cascajos va mostrando su nuevo aspecto tras un largo proceso de transformación para ocultar al paisaje urbano la mayor parte de su estructura. El ‘huerto’ de torretas que durante más de dos décadas dotaba al entorno de un aspecto netamente industrial va dando paso a un volumen más discreto que ya comienza a mostrar su aspecto definitivo.

El proyecto de soterramiento encara ya su recta final, toda vez que a principios de año se desconectó la subestación provisional (STR) que mantuvo el pulso eléctrico de la instalación durante un largo periodo de desmontaje que comenzó hace ya cuatro años.

Plano de la actuación para soterrar la subestación.

Y en estos últimos flecos, los operarios se centran en la instalación de la nueva ‘coraza’ que ocultará a los ojos de los viandantes los módulos que albergan el aparataje que produce la energía para la mayor parte de la ciudad.

La malla metálica va cubriendo el perímetro de la instalación mientras, de forma paralela, se realizan labores de asfaltado en las inmediaciones de la infraestructura. No es este el último paso previsto en el entorno, que ganará dos carriles más entre la subestación y la estación de autobuses para dar continuidad a los cuatro viales de la calle Miguel Delibes.

Aunque hablar de plazos siempre resulta arriesgado (el soterramiento de la subestación debió estar finalizado a lo largo del pasado año), el Ayuntamiento de Logroño confía en que los obreros abandonen Cascajos a lo largo de la presente primavera. Antes de que llegue el verano, por tanto, deberá desaparecer el vallado de obra perimetral, concluir el cerramiento de la instalación y acondicionar la parcela anexa, que Iberdrola (propietaria de la subestación) ha cedido a la capital riojana para la creación de un nuevo parque y una zona de esparcimiento con áreas verdes y mobiliario urbano.

Paso previo al ‘rediseño’ del tráfico en Avenida de Colón

La finalización del soterramiento de la subestación eléctrica no implica en final de las obras en el entorno de la estación de autobuses, que -casi sin solución de continuidad- durante el otoño será objeto de una profunda transformación para la mejora de la movilidad.

Las diferencias respecto a la actual distribución del tráfico serán notables. La Avenida de Colón contará con carriles exclusivos para autobuses y taxis bajo la cúpula de las estaciones, por lo que el resto de vehículos dispondrán de un único carril por sentido. Ambos carriles bus estarán delimitados por captafaros LED encastrados en el suelo, para persuadir de la tentación a aquellos conductores que piensen en invadirlos.

Además de eso, los accesos de los autobuses a la estación contará con elementos de señalización para chóferes y peatones, similares al primer paso de peatones inteligente de la ciudad, que recientemente entró en funcionamiento en la calle Salustiano Olózaga. Por último, y para prevenir atropellos, la velocidad en el tramo comprendido entre Miguel Delibes y la Avenida de Lobete quedará limitada a 20 kilómetros por hora.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top