No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Quizás éste hubiera sido el mejor consejo para una plantilla que, alegando que había mucha presión a su alrededor sin observar que todos los clubes importantes tienen ésta o incluso más presión, se ha ido dejando para mañana la responsabilidad de pelear por todos los objetivos en Segunda Federación. Ya llegarán los resultados, cuando lo que ha sucedido es que de no ganar se ha pasado a perder casi siempre, como en las tres últimas salidas de la temporada. Y así es como se le está yendo el curso al mayor presupuesto del Grupo 2 de Segunda Federación.
Lo ha ido dejando todo tanto para mañana que ha acabado por llegar ese mañana -este sábado en Gobela- y es como si el equipo se hubiera dado cuenta que ya no tiene tiempo ni credibilidad alguna. La UD Logroñés se juega este sábado, a partir de las 18:00 horas, ante el Arenas -uno de los mejores equipos del Grupo 2 de Segunda Federación-, aferrarse a la pelea por jugar al menos los playoffs de ascenso. No ganar este sábado dejaría a los riojanos sin objetivos para la recta final del campeonato.
A siete puntos del objetivo mínimo, los blanquirrojos han triturado entrenador tras entrenador hasta darse de golpe y porrazo con la realidad: la de que no le ganan absolutamente a nadie. Ha sido un equipo tremendamente perezoso en el asunto fundamental de competir cada domingo. Ha ganado lo que podía ganar en Las Gaunas, y ya. Fuera ha hecho desde el principio del curso una temporada nefasta, y en Las Gaunas no ha sido capaz de ganar -salvo al Ejea- a ninguno de sus rivales directos por el ascenso. Si le añades que ha perdido en Utebo, en Éibar, en Ejea… la UD Logroñés se ha instalado en la más absoluta mediocridad de este de por sí mediocre Grupo 2 de Segunda Federación.
Este equipo está desesperando a propios y extraños. Propios como Carlos Lasheras, herido en el orgullo porque sigue pensando -a buen seguro el único- que este equipo puede dar una mejor versión de la que viene dando desde hace unos meses. Y por extraños a aquellos que mencionó en su momento el propio Lasheras, una afición que ha dado por finalizada la temporada, eso sí, lo ha hecho semanas después de que lo hayan hecho los jugadores de la primera plantilla de la UD Logroñés, a los que les pilló por sorpresa la llegada al banquillo de Lasheras, lo que les ha obligado a ponerle disimulo al asunto y seguir entrenando «muy bien». Pero eso sí, sin ganarle a absolutamente nadie. La pereza del domingo tras domingo.
Es un equipo perezoso. La pereza que demuestran a la hora de competir. El caso es que Flaño, primero, después Sergio Rodríguez, también Yayo, y desde este pasado viernes Lasheras… todos los entrenadores coinciden en que este equipo entrena no ya bien, «muy bien». Pero el caso es que compiten horriblemente mal, con partidos en los que directamente no han competido, como contra el Ejea, el Anguiano, el Subiza, el Calahorra… Así está tirando por el sumidero una temporada más la UD Logroñés, que ahora viaja a Gobela para sumar un triunfo que le permita alargar esta agonía una semana más. En Gobela solo se gana compitiendo al máximo y a veces ni por esas. Los milagros, en Lourdes.
Nadie, salvo Lasheras, cree en este equipo. Absolutamente nadie. Quizás ni los propios futbolistas, a los que les han ido dando gratuitamente excusas a lo largo de toda la temporada para no rendir a la altura de lo pagado. Que si Flaño no tenía experiencia, que si Sergio Rodríguez no quería entrenar, que no sabían quién era Yayo… y ahora Lasheras, que lleva veinte años sin entrenar. Como ha pasado esta temporada, tímida reacción como la del pasado domingo, insuficiente para ganar, y se volverá a la mediocridad en un par de jornadas.
La plantilla se ha aferrado a un axioma que los directores de este proyecto les han puesto en bandeja: la presión de una grada que, cosa extraña, les ha pedido desde el principio buenos resultados. «Son jugadores de Segunda Federación y no están acostumbrados a soportar esta presión», se ha escuchado habitualmente por la Ciudad Deportiva. Ahora que el equipo está a siete puntos del quinto clasificado, ahora que la plantilla jugará en la más absoluta soledad, sin presión alguna, ahora los futbolistas buscarán esa victoria que de poco servirá.
Ha llegado por fin el tan esperado mañana. Y ya es tarde.


