Carlos Lasheras, técnico de la UD Logroñés, sigue convencido de que puede cambiar a un equipo que se viene cayendo desde el pasado mes de enero. En una decisión, como indicó, «nada meditada; por orgullo», decidió dejar a un lado el despacho de la dirección deportiva del club para ubicarse, veinte años después, en el banquillo de un equipo que milita en Segunda Federación. Y el empate del pasado domingo indica que, de momento, no ha logrado cambiar la dinámica en la que se ha situado el equipo: la de no ganar, con empates inútiles en Las Gaunas, y derrotas lejos de su estadio.
«Creo que llevamos tres derrotas seguidas a domicilio», ha recordado Lasheras en la comparencia previa a la cita de este sábado a las 18:00 horas en Gobela ante el Arenas, uno de los mejores equipos, por rendimiento, del Grupo 2. Es lo que quiere cambiar, volver a ganar lejos de Las Gaunas. Y ha caído en la dinámica de los tres entrenadores que le han precedido esta temporada en el cargo. «Hemos trabajado muy bien. Ha sido una semana muy buena de trabajo». Pero luego llega el habitual desastre de los últimos fines de semana. «Les he visto bien, tanto la semana pasada como está. A pesar del empate del domingo, he visto que han trabajado muy bien, que están convencidos de que se puede sacar el partido de este sábado».
Lo de este sábado es la última final para un equipo que no ha ganado a ninguno de sus rivales directos salvo al Ejea en la primera vuelta que le devolvió el golpe hace pocas semanas con aquel 3-0 que acabó por tirar a la lona a un equipo con ganas de entregar las armas por la nula capacidad para reaccionar al más mínimo golpe. «Hay que tener confianza en los jugadores, yo confío en los jugadores y en el en el trabajo que estamos haciendo y en la mentalidad que queremos inculcarle para que mañana vayamos a por el partido», ha indicado el técnico vasco.
Lasheras sigue aferrado al presente. Es más, sigue convencido de que este equipo se puede meter en los playoffs de ascenso y ver luego qué pasa. Él ha creado una plantilla que no ha rendido a la altura, y parece dispuesto a cambiar este nulo rendimiento o inmolarse con unos futbolistas que siempre han dejado para mañana lo que no ha sabido hacer durante los partidos. «Si somos capaces de ganar en Gobela podremos seguir adelante en la búsqueda de nuestros objetivos», ha remarcado.
Sigue en el presente. No quiere mirar más allá. Aunque la opinión generalizada -a siete puntos del playoff y seis jornadas sin ganar- es que la temporada está acabada y convendría ir pensando en el curso que viene. Tres entrenadores no han logrado hacer reaccionar a unos futbolistas paralizados, y por lo visto el pasado domingo, el primer resultado tampoco ha sido el necesario para los intereses de Lasheras y su equipo.
El Lasheras director deportivo parece seguir teniendo encima de la mesa la oferta de renovación que hace unas semanas le presentó el propietario Félix Revuelta, que también explicó que «no creo que vaya a renovar porque está enfadado». Pregunta a este respecto, el director deportivo sigue sin aclarar su situación: ni sí, ni no, ni todo lo contrario. A veces un no ayuda a que otros resortes del club se pueden poner en funcionamiento. «No sé qué decirte», ha apuntado. «Estamos en un momento en el que hay que ver cómo terminamos la liga. Tenemos un partido importante y la verdad es que ni lo he pensado». Por lo que parece no existir un ultimátum dentro del club para trabajar con Lasheras o con otro de cara al curso que viene. «Como te dije la semana pasada, ahora mismo no me preocupa. Vamos a ver si todavía somos capaces de ganar y seguimos con un objetivo ilusionante».
Pero muchos clubes ya están trabajando en el próximo curso. A este respecto, Lasheras ha indicado que «ahora mismo lo importante es el presente. Siempre se trabaja, pero lo lo más importante es el presente».


