El alcalde de Logroño, Cornado Escobar, ha afirmado este jueves que el Ayuntamiento ya ha iniciado el análisis de la solicitud formulada por al empresa tecnológica Bosonit de no construir un edificio que acogiera su sede en el casco antiguo de la capital riojana y seguirá su itinerario administrativo.
«La decisión no es algo que me alegre», ha añadido Escobar en declaraciones a los periodistas, y ha avanzado que el Ayuntamiento se ceñirá ahora a la fase administrativa. Bosinit, en un comunicado a sus trabajadores, indicó este miércoles que ha solicitado al Ayuntamiento de Logroño la resolución, de mutuo acuerdo, del contrato vinculado a la construcción de ese edificio.
El alcalde ha comentado que este jueves se ha reunido con los portavoces municipales ante esta decisión de la empresa y se ha comprometido con ellos en informarles sobre las novedades administrativas que se produzcan en este expediente. «Vamos a procurar que en este itinerario administrativo, como en cualquier otro expediente, se preserve al máximo el interés público y de la ciudad», ha subrayado el alcalde, y «hasta ahí puedo decir porque lo contrario no sería razonable». Por ello, en función de cómo se desarrollen los pasos administrativos y de los datos, ofrecerá más información.
Ha explicado que ya ha empezado el análisis de la solicitud de Bosonit por parte de la Dirección de Alcaldía y se irán sucediendo diferentes informes para su análisis desde el punto de visto jurídico. Ha recordado que este proyecto tiene «una larga andadura, que arranca en la pasada legislatura y que ahora desemboca en este punto y que vamos a encaminar administrativamente». Le gustaría que, «pase lo que pase, Logroño siga siendo a una ciudad atractiva para la actividad económica, para invertir», que cree que lo es.

«Nuestro compromiso es alfombra roja a la empresa, a la actividad económica, a aquel que quiera desarrollar una actividad, como lo hemos tratado de demostrar con las decisiones en torno a esta empresa», ha asegurado.
Sobre la posibilidad de que el Ayuntamiento pudiera comprar ese solar, ha indicado que «ni sí, ni no, ni todo lo contrario», y ha pedido esperar a que se desarrollen los pasos administrativos.
Falta de garantías
Bosonit, en su comunicado, entre las razones en las que basa la decisión de resolución del contrato vinculado a la construcción de ese edificio, tras cuatro años de trabajo e inversión, cita «la falta de garantías totales por parte de terceros implicados en la operación urbanística del solar». A ello suma el encarecimiento general del mercado y «las cambiantes circunstancias del mercado tecnológico actual, muy exigente y condicionado por la necesidad de adoptar decisiones empresariales ágiles».

Esta decisión, para la empresa, «lejos de suponer un paso atrás, representa un movimiento firme» para seguir invirtiendo en innovación y en talento. «Porque ese es y seguirá siendo nuestro verdadero motor», según Bosonit, que redigirá los recursos inicialmente destinados a ese inmueble al desarrollo de tecnología avanzada, a la apuesta e impulso de las personas y al crecimiento sostenible de su ecosistema.
Su ecosistema está formado por más de 500 profesionales, con más de 250 familias en Logroño, ciudad en la que su inversión anual en salarios supera los 9 millones de euros.
«Seguimos firmes en nuestra apuesta por Logroño y por La Rioja», señala Bosonit, «una empresa con ADN 100 % riojano, sin ningún fondo externo, en la que todos los socios son trabajadores de la propia compañía, comprometidos con el proyecto desde dentro».


