Las intensas lluvias de los últimos días están provocando situaciones excepcionales en los embalses de La Rioja, algo que no se veía desde hace tiempo. Uno de los casos más significativos es el de la presa de Enciso, que se ha visto obligada a comenzar el desembalse de agua.
A lo largo de la jornada de este lunes, la presa liberará 4.000 litros de agua por segundo al río Cidacos, lo que se sumará al caudal actual en Arnedillo, que en estos momentos es de 3.000 litros por segundo.
Actualmente, el embalse de Enciso se encuentra al 91,92 por ciento de su capacidad y, pese al agua que se va a desembalsar a lo largo de la jornada, se prevé que al final del día alcance el 93 por ciento de capacidad teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas de la jornada.
El resto de los embalses de la región también inician la semana con niveles elevados. Mansilla se encuentra al 89,34 por ciento, mientras que Pajares (98,86 por ciento) y González Lacasa (95,09 por ciento) están muy cerca de alcanzar su capacidad máxima.
Los embalses riojanos se encuentran de media al 94,3 por ciento de su capacidad, tras ganar 1,5 hectómetros cúbicos (hm³) durante la última semana. Según los datos aportados este lunes por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), los tres pantanos acumulan 126,5 hm³ de una capacidad total de 135,8.
Los embalses de la cuenca del Ebro se encuentran este lunes al 84,3 por ciento de su capacidad, con 6.575 hectómetros cúbicos de los 7.800 que pueden albergar en su totalidad. En la misma semana del pasado año la situación era de 5.548 hectómetros cúbicos, correspondientes al 71,1 por ciento de la capacidad total, mientras que el promedio de los últimos cinco años (2020-24) se sitúa en el 72,7 por ciento, con 5.672 hectómetros cúbicos.
La reserva de agua embalsada supera por tanto el promedio de los últimos cinco años, y se encuentra por encima de la cifra del pasado año y del mínimo del último lustro, registrado en 2023, con 4.712 hectómetros cúbicos y el 60 por ciento de la capacidad total.
En la margen derecha el volumen de los embalses se sitúa en el 85 por ciento, con 578 hectómetros cúbicos, por encima de la cifra registrada el pasado año, que fue de 352 hectómetros cúbicos y el 52 por ciento de la capacidad.
El agua almacenada supera el promedio de los últimos cinco años, que se sitúa en 439 hectómetros cúbicos y en el 65 por ciento de la capacidad, así como el mínimo del último quinquenio, que se registró en 2024. La energía hidroeléctrica potencial en esta fecha es de 3.384 GWh, lo que representa el 74 por ciento de la capacidad máxima de la cuenca.


