El Gobierno de La Rioja ha adjudicado a Fundación Diagrama la gestión de un centro de acogida para jóvenes derivados por el Juzgado de Menores, que se ubicará en una vivienda unifamiliar en Agoncillo. Sin embargo, la decisión ha generado un fuerte rechazo en el municipio, especialmente por parte de la alcaldesa, Encarna Fuertes, quien ha manifestado públicamente su oposición.
«Como responsable de Agoncillo-Recajo y preocupada por el bienestar y seguridad de todos los vecinos, quiero expresar mi firme postura en contra de la instalación de un centro de acogida de menores con antecedentes penales en nuestro municipio», ha expresado la edil.
En su comunicado, la alcaldesa ha señalado que la llegada de estos menores podría generar inseguridad y preocupación entre los residentes. «Es fundamental garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, especialmente la de nuestros niños y jóvenes, quienes deben crecer en un entorno libre de amenazas». Asimismo, ha subrayado que la urbanización donde se pretende ubicar el centro (Aguas Mansas de Recajo) no dispone de la infraestructura adecuada para garantizar una rehabilitación efectiva de los jóvenes.
Fuertes ha dejado claro que no está en contra de los procesos de reinserción, pero considera que «esta tarea debe realizarse en lugares específicos, diseñados para ello y alejados de áreas residenciales». En este sentido, ha pedido al Gobierno de La Rioja que reconsidere la ubicación del centro y busque un entorno más adecuado.
Los vecinos de la urbanización
El anuncio ha generado un intenso debate en la localidad, con vecinos que comparten la preocupación de la alcaldesa y otros que defienden la necesidad de ofrecer oportunidades de reinserción a los menores en conflicto con la ley.

Entre los primeros, los vecinos de la urbanización Aguas Mansas han decidido llevar a cabo una recogida de firmas para evitar la implantación del centro en su núcleo urbano. «Nos preocupa profundamente la propuesta. Este es un lugar donde nuestros niños y jóvenes crecen, y queremos garantizar un entorno seguro y saludable para ellos. ¿Cómo podemos lograrlo si introducimos a jóvenes con un historial delictivo en nuestra comunidad?».
Además, han explicado que afectaría a todas sus familias y podría generar un aumento en los temores y preocupaciones. «Queremos mantener la tranquilidad que valoramos tanto. Además, existe la posibilidad que la introducción de poblaciones delictivas en una comunidad tan pequeña y cerrada aumente las posibilidades de conflicto y delito».
Al igual que la alcaldesa, estos vecinos han destacado que no están en contra de ayudar a los jóvenes que necesitan apoyo, «pero pedimos una solución en la que se pueda considerar la seguridad y la paz de nuestra comunidad. Es esencial encontrar un equilibrio en el que todos estén seguros y se sientan cómodos, tanto los jóvenes a los que se ofrece ayuda como los vecinos que llevan mucho tiempo residiendo aquí».
Por ello, instan a las autoridades a reconsiderar la ubicación propuesta para este centro de acogida. «Proteger la seguridad y la tranquilidad de nuestra comunidad debe ser de suma importancia».


