La tendencia a la baja es evidente en cualquier lineal y establecimiento que se tome como referencia. El aceite de oliva virgen extra está más barato y los consumidores, más aliviados. Y es que los precios en origen han bajado prácticamente a la mitad. Si hace un año el kilo de aceite de oliva virgen extra a granel (1,09 litros, aproximadamente) rondaba los 9 euros (10 euros el kilo en el caso de ecológico), mientras que ahora los graneles están a 4,3 euros el kilo (rondando los 5 euros el kilo en los aceites ecológicos).
Así lo muestra la lonja de Sevilla que, tal como apunta Manolo Catalán, «es el mercado más parecido al de La Rioja». Esta rebaja del 50 por ciento, sin embargo, no se ha reflejado de forma tan acusada en los lineales de los supermercados de cara al consumidor, trasladándose a unos precios actuales para el aove que rondan los 7 euros el litro (con un mayor incremento si hablamos del producto ecológico). «Hay que entender que el aceite de oliva virgen extra a granel lo compra otra almazara o una envasadora y el coste aumenta hasta que llega al comercio minorista y, finalmente, al cliente final».
El responsable de la Almazara Ecológica de La Rioja, ubicada en Alfaro, incide en que esta evolución en el rango de precios no se ha plasmado de igual forma en La Rioja: «Aquí tampoco es que estemos tan expuestos al mercado porque tenemos la producción que tenemos. Nuestro aceite va a un mercado en el que prima la calidad, con una tipología de consumidor que busca diferenciación, mayor calidad y aceite con DOP. Al final no se trata de consumir mucho, sino que hay que consumir menos pero de mejor calidad».
Si hay que ponerse en el papel de adivino y aventurar lo que puede pasar en los mercados en los próximos meses, Catalán se atreve a vaticinar que «los precios del aove pueden bajar algo más». El año agrícola meteorológicamente hablando va por buen camino con una buena cantidad de humedad que servirá para garantizar la cantidad de flor suficiente en el olivar. «Pero hay que tener en cuenta también otros factores que influyen, como es que haya una buena floración y que luego vuelva a llover, ya que más de la mitad del olivar en España es de secano. Aunque es verdad que nosotros en La Rioja tampoco nos podemos comparar con las grandes potencias oleicas».
La vista también se fija ahora en las exportaciones y el temor a los aranceles que pueda fijar Donald Trump, ya que Estados Unidos es uno de los principales mercados para el aceite de oliva virgen extra español. «Si se produce, eso va a encarecer mucho el precio haciendo que nuestro producto sea menos competitivo, por lo que igual hay mayor cantidad de remanente que en lugar de ir a parar a exportación se mete en el mercado nacional, provocando una nueva bajada de precios porque habrá más oferta de aceite que demanda», opina el de la Almazara Ecológica de La Rioja.
Por suerte, el aove de La Rioja no tiene como destino el país americano. Las escasas producciones de la región se quedan en su mayoría en el territorio nacional y europeo, este último «muy atractivo porque no hay barreras arancelarias y se muy fácil de colocar».


