‘A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde’. Así rezaba el conocido poema de Federico García Lorca en el que describía la muerte de Ignacio Sánchez Mejías en la plaza de toros. Sin embargo, si la historia se hubiera escrito en el coso de La Ribera de Logroño, la hora no hubiera sido tan exacta teniendo en cuenta que el reloj no funcionaba.
Una situación que ha cambiado este viernes cuando, en lo alto de una de las gradas, la esfera marcaba las 13:45 horas. Y es que, tirando de hemeroteca, allá por el 2023, una de las crónicas taurinas del ABC ya advertía de la situación con el título ‘Urdiales y el reloj sin hora’.
Pero, ahora sí. Ahora los clarines sonarán al ritmo de las agujas; ahora cada vez que subas la cabeza para dar un trago a ese ‘cachi’ mientras disfrutas de tu artista favorito sabrás a qué hora sonó tu canción favorita; ahora sabrás si Antonio Orozco comienza puntual su concierto el próximo 14 de junio. Ahora el reloj de la plaza de toros de Logroño ya marca las horas.


