«Las zonas verdes de Logroño son para personas, no para perros». Nunca una frase había tocado la fibra a muchos y representado tanto a otros. La presencia de perros en los parques y zonas verdes de Logroño sigue generando debate entre los vecinos, y la actitud de muchos dueños, más polémica todavía.
Así lo explica un lector de NueveCuatroUno: «Entiendo la preocupación por el estado de las zonas verdes, pero me parece injusto señalar solo a los perros cuando el verdadero problema es la falta de civismo de muchas personas». Añade que no solo algunos dueños de mascotas son irresponsables, «sino que también hay gente que ensucia tirando botellas, dejando cristales, orinando en la calle y dañando el entorno que debería ser para todos, incluidos niños y animales».

«Los perros no tienen la culpa; la responsabilidad es de sus dueños. Es cierto que hay que recoger sus excrementos y echar agua cuando orinan, pero también hay que exigir respeto a quienes contaminan el espacio público de otras formas. En vez de fomentar odio hacia los animales, deberíamos centrarnos en educar y promover el respeto por el entorno».
En esa misma línea se mueve Blanca, que se pregunta: «Los perros están domesticados, ¿no?, entonces, tal vez habría que domesticar también a sus dueños para evitar sus comportamientos incívicos». Para reafirmar su opinión, acompaña su queja con una imagen de la que explica: «Esta puerta está pintada hace pocos meses. Mirad que bien se lo pasan los dueños de los perros dejándoles ser libres y felices. Perdón, pero el olor no lo he podido captar».

Por su parte, Mariano no ha dudado en responder a «la señora que dice que las zonas verdes de Logroño son para las personas y para los niños. Comentarle que a algunos de nosotros, conciudadanos suyos, nos gusta disfrutar plenamente de esas zonas junto a nuestros animales de compañía».
Además, este vecino de Logroño añade que «poco se queja de la basura que hay en los parques: vasos, botellas, cristales rotos, colillas y un largo etcétera. Parece que esto no supone ningún riesgo para cualquiera, niños incluidos, que transitan por allí».
Y no duda en aportar un dato «para poner a esta señora en contexto: según el Instituto Nacional de Estadística hay más perros que niños en nuestra región. Pero no unos pocos, más del doble. Pero desde hace algún tiempo parece que los perros y nosotros, sus dueños, somos los culpables de todos los males sobre la tierra».

Mariano es uno de los muchos lectores que hace hincapié en el poco civismo de algunos ciudadanos y propone una cita para reflexionar: «La cultura y los valores morales de un pueblo se miden por el trato que dan a los animales. Y esto no lo digo yo, sino Mahatma Gandhi, todo un premio Nobel».
«Basta de humanizar a los perros»
Y como en toda buena polémica, también hay vecinos de Logroño que apoyan completamente la opinión de que «las zonas verdes de la ciudad son para las personas, para los niños, no para que campen a sus anchas los perros, orinando y defecando en los mismos». Es el caso de otro vecino que admite estar harto por «la forma en la que se humaniza a los perros».

Pedro, por su parte, recomienda que «se hagan parques para perros, gatos y mascotas en general, y ahí si quieren que jueguen los dueños con sus familiares, niños incluidos». Y es que la suciedad «que van dejando los perros» es la principal queja de este ‘bando’ de la polémica.
José Antonio pone el ejemplo de la calle 8 de marzo de Logroño, junto a la Biblioteca Rafael Azcona: «La calle tendrá unos 35 metros, y he llegado a contar nueve deposiciones de perros. Es hacer una carrera de obstáculos, y ya por no hablar del portal de mi casa, donde todos los días por la mañana hay dos o tres meadas hechas con alevosía y nocturnidad».


