La casa que le hubiera gustado heredar a Vladimir Putin está en Logroño. Un vecino comunicó el pasado lunes a la Policía Nacional el hallazgo de varios tipos de munición antigua de guerra en el interior de una vivienda recién heredada. Los técnicos especialistas en desactivación de artefactos explosivos (TEDAX-NRBQ), pertenecientes a la Jefatura Superior de Policía de La Rioja, se hicieron directamente cargo de la intervención.

Una vez que comprobaron que efectivamente se trataba de munición de guerra, establecieron las primeras medidas de seguridad y procedieron a la retirada segura del material hallado. A la llegada de los especialistas TEDAX-NRBQ se pudo comprobar que efectivamente, el material observado resultaba ser:
– Una vaina que corresponde a munición del cañón antiaéreo de 88/56 de la Fábrica de Trubia, sin carga de proyección ni estopín.
– Una granada de mortero, “Valero” de 50 mm, modelo 1932. Durante la comprobación, se detectó un “ligero” exceso de peso en esta munición, lo que llevó a realizar pruebas adicionales, como un análisis radiográfico más detallado en el escáner de la Jefatura y mediciones de peso. De este modo, se determinó que, aunque la munición no tenía ningún sistema de iniciación, contenía una sustancia en su interior que, en principio parecía ser TNT. Posteriormente se realizó una prueba de explosivos con el test iDenta, cuyo resultado fue positivo. Por lo que disponía de carga explosiva. Con un peso cercano a los “125 gramos de trilita comprimida”
– Una munición compuesta de vaina y proyectil, la cual se encontraba desengarzado. Compuesto por la vaina, la cual no contenía explosivo propulsor, pero sí conservaba el estopín intacto. El proyectil, se trata de una munición perforante de calibre 45 de origen ruso, sin explosivo, pero manteniendo la cápsula iniciadora de la espoleta de culote M.D.2.
– Diversos cartuchos y una bala de pequeño calibre.
Consejos a tener en cuenta si encuentra un artefacto explosivo
– No tocar, no mover, no manipular, no golpear, se dejará tal y como está y en el lugar en el que se haya encontrado.
– Alejarse de la zona y no permitir que otras personas accedan.
– Comunicar el hecho a la policía nacional llamando al 091.
– Mantener la calma y no ponerse nervioso para pensar con claridad y actuar más rápidamente. Si el artefacto lleva años sin explotar, no debería de hacerlo si no se somete a ninguna manipulación.
En la Jefatura Superior de Policía se cuenta con el Grupo de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX-NRBQ) que cuentan con medios y conocimientos suficientes para ayudar al ciudadano y resolver todo tipo de dudas relacionas con estos artefactos o armas. La munición o artefactos explosivos antiguos pueden ser peligrosos, ya solo su carga iniciadora puede provocar lesiones importantes, además del riesgo que conlleva por su carga explosiva, por lo que no deben tocarse ni manipularse en ningún caso.


