La Rioja

Trabajadores de Ociosport: «Esta Navidad sorteaban jamones»

La empresa Ociosport atraviesa una grave crisis financiera que ha dejado sin salario a casi de un centenar de trabajadores de instalaciones deportivas de La Rioja, Navarra y el País Vasco. La situación es especialmente preocupante en La Rioja, donde más de 55 empleados llevan meses con retrasos en los pagos y aún no han recibido la nómina de febrero. En municipios como Lardero, los trabajadores acumulan ya dos meses sin sueldo, mientras que en otros centros, como La Atalaya, La Gota de Leche y la Universidad Popular de Logroño, solo han percibido el salario de enero a mediados de febrero.

El problema se extiende a otras instalaciones gestionadas por la empresa, como las de Haro, Arrúbal. A eso se una la falta de comunicación por parte de la empresa que agrava la incertidumbre: ni los trabajadores ni las administraciones locales han conseguido respuestas de Ociosport sobre los impagos. Además, la Agencia Tributaria ha requerido a los ayuntamientos de Haro, Lardero y Oyón el embargo de los pagos pendientes a la empresa para saldar sus deudas con Hacienda, lo que dificulta aún más la estabilidad financiera de la compañía.

Los empleados de Ocio Sport viven en un estado de incertidumbre creciente y sospechan que la crisis financiera de la empresa no se debe únicamente a problemas con contratos específicos, sino a una situación más profunda que afecta a todas sus operaciones. Muchos aseguran que se sienten «abandonados por la empresa y las administraciones públicas», ya que, pese a que los ayuntamientos han cumplido con sus pagos a la compañía, los trabajadores siguen sin recibir sus salarios. La frustración ha llevado a algunos a solicitar bajas médicas por ansiedad, mientras que otros temen que, si la situación se prolonga, los servicios deportivos se vean afectados por la falta de personal. «Si esto sigue así, llegará un momento en que no habrá suficientes trabajadores para cubrir las actividades y las instalaciones deportivas acabarán cerrando», advierte una de ellas. «Muchos compañeros se están cogiendo bajas por ansiedad porque esto es desesperante. Yo también estoy empezando a valorarlo».

El malestar entre la plantilla es evidente. Muchos empleados han intentado contactar con la empresa para obtener explicaciones, pero aseguran que no reciben respuesta alguna. «No nos cogen ni el teléfono, es como si hubieran desaparecido», lamentan. Algunos trabajadores piden a las instituciones que paralicen los contratos con Ocio Sport y los adjudiquen a otras empresas que puedan garantizar el pago de sus salarios. «Si el Ayuntamiento ha pagado a la empresa, pero nosotros no cobramos, deberían tomar medidas y buscar otra alternativa cuanto antes», dicen esperando colaboración por parte de las administraciones.

Paradójicamente, algunos recuerdan con incredulidad cómo, hace apenas unos meses, en la comida de Navidad de la empresa, se sorteaban jamones entre los empleados. «Es que no lo hemos visto venir. Es increíble que en diciembre estuvieran repartiendo regalos y ahora no tengamos ni para pagar nuestras facturas». La preocupación crece a medida que pasan los días y la posibilidad de que la empresa entre en concurso de acreedores se vuelve más real. Si eso ocurre, los empleados tendrían que depender del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para cobrar parte de lo que se les debe.

Ante este panorama, el sindicato CSIF ha convocado movilizaciones en protesta por la falta de pago a empleados en La Rioja, Navarra y Álava. La primera concentración tendrá lugar este viernes frente al Ayuntamiento de Lardero, y la segunda, el 18 de marzo en la sede de la empresa en Logroño. Mientras tanto, la incertidumbre persiste sobre quién asumirá la deuda con los trabajadores si Ocio Sport no cumple con sus obligaciones salariales.

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