Semana de lluvias que vuelven a mejorar los niveles hídricos en la región. Las reservas de agua embalsada en La Rioja se encuentran en estos momentos en unos niveles que se sitúan al 83,6 por ciento de la capacidad (1,4 puntos más que hace una semana). Unos niveles superiores respecto a hace un año por estas fechas, cunado rondaban el 78 por ciento.
En concreto, según los datos emitidos esta semana por la Confederación Hidrológica del Ebro, el embalse de Mansilla está al 87,5 por ciento de su capacidad (apenas con un 0,1 por ciento más que una semana antes), el de González Lacasa alcanza los 84,9 por ciento (un 2,4 por ciento más) y el pantano de Pajares se sitúa en el 78,4 por ciento (un 1,5 por ciento más).
A falta de despedir el invierno y que la Agencia Estatal de Meteorología publique el balance los datos sobre las precipitaciones acumuladas, la delegada en La Rioja, Paloma Castro, asegura que esta estación va a estar entre un invierno húmedo y muy húmedo: «Estamos muy bien respecto a otros años porque hace un año en esta misma semana el porcentaje de agua embalsada rondaba el 60 por ciento, mientras que la media de los diez últimos años se sitúa en torno al 56 por ciento. En las próximas semanas llegará la época del deshielo y aún aumentarán más esas reservas hídricas que nos prepararán para afrontar los meses estivales más secos del año que traerán un declive».
En este sentido, el mes de febrero ha sido húmedo en general, con zonas muy húmedas como Valdezcaray, donde se rozaron los 70 litros por metro cuadrado y la estación de Valvanera en Anguiano (66 litros). En Haro se han registrado 41 litros; en Cenicero, 37; en Nájera, 32 litros, y en Agoncillo se han contabilizado 28,4 litros. «Es evidente que las principales precipitaciones se han quedado en las zonas de la Ibérica, en la sierra riojana, aunque en el valle también ha llovido algo más de lo que es habitual», apunta Castro incidiendo en que estos datos todavía son provisionales.
Cabe recordar que el invierno pasado fue más húmedo en las últimas semanas de la estación, ya que tanto durante diciembre de 2023 y enero de 2024 el porcentaje de precipitación acumulada ha rondado entre el 25 y el 50 por ciento, por lo que fueron unos meses de precipitaciones normales. Sin embargo, fue febrero el que salvó la situación: «En la zona de La Rioja Alta se registró un porcentaje de precipitación acumulada de entre el 175 y el 200 por ciento, mientras que en La Rioja Media rondaron el 150 y 175 por ciento y en La Rioja baja, se quedaron entre el 100 y el 125 por ciento. Por lo que la media hizo de febrero un mes húmedo, aunque en el conjunto del invierno la calificación fue de ‘normal’ en cuanto a precipitaciones registradas».


