La fachada del futuro nuevo edificio anexo al Teatro Bretón de Logroño funcionará con “un espejo, que llamará la atención sobre los movimientos y actividades culturales que se desarrollarán en el interior”, tras unas obras presupuestadas en un total de 9,2 millones de euros.
Así lo ha afirmado este miércoles el director de la Unidad de Arquitectura del Ayuntamiento logroñés, Jesús González Menorca, en un encuentro con representantes del sector cultural regional para, junto al alcalde de la capital riojana, Conrado Escobar, explicarles el proyecto y escuchar sus opiniones respecto a los futuros usos del edificio anexo.
En esta reunión, que se ha celebrado en el ambigú del Teatro Bretón, González Menorca ha indicado que este proyecto, al que le Ministerio de Vivienda contribuirá con 7,2 millones de euros y el Consistorio con los 2 millones de euros restante, es el producto de unos años de “gestión compleja y difícil, tras los que se ha llegado a un acuerdo”.
Ha recordado que este acuerdo se concreta en que el Consistorio se encarga del desmontaje del edificio anexo, que en su día ocupaba el Palacio de Justicia de La Rioja; mientras que el Ministerio de Vivienda construirá el proyecto ‘Destinados a entenderse’, de los equipos Arquitectos Pereiro Royo y Estudio Seguí, dirigido por el arquitecto José Seguí.

IMAGEN: Estudio Seguí.
Por su parte, el alcalde de Logroño ha señalado que el proyecto de construcción del edificio “está muy próximo a ejecutarse” y se realizará inmediatamente después de que concluya el desmontaje, que se desarrolla en la actualidad y que está previsto que finalice el próximo junio.
Ha destacado que existe “una voluntad compartida de introducir algunos cambios en la mejora de cierta gobernanza repartida, por lo menos, tendiendo puentes para que haya más participación en este nuevo espacio, que parece que invita a una suerte de colaboración más público-privada”. “No se trata estrictamente de una ampliación -ha argumentado Escobar- sino que son casi tres nuevos espacios que se incorporan respetando lo que ahora está, lo que entendemos como Teatro Bretón, para dar cabida a otros formatos culturales más íntimos y reducidos que, de alguna manera, se ha entendido que hacían falta”.
Ha entonado el “mea culpa” porque, hasta ahora, “no habíamos tenido un momento para explicar a la gente de aquí lo que se va a hacer en el Teatro Bretón porque, a veces, damos por entendidas muchas cosas que no siempre suceden”.
Ha recordado que está previsto que la Administración del Estado concentre (en parte del edificio del antiguo Palacio de Justicia) unas oficinas que están repartidas por el territorio y «ya se está avanzando en hacer trabajos previos para ver cómo evolucionan, pero hay una decisión de intervenir ahí y ocupar ese espacio con dependencias administrativas”.


