La situación deportiva de la UD Logroñés requiere de cambios drásticos y finalmente, se han producido. Tras la derrota ante el líder Eibar B (1-0), Sergio Rodríguez ha finalizado su cuarta etapa como técnico blanquirrojo y le sustituye Yayo Urzay, hasta ahora entrenador del filial. A falta de nueve jornadas para el final y con el equipo situado séptimo, con 41 puntos y fuera de los puestos del playoff, Yayo toma el mando en una situación límite. Descartada la baza del ascenso directo, su principal misión será asegurar, al menos, una promoción de ascenso a final de temporada.
Sergio reemplazó a Flaño el pasado 24 de noviembre, al principio como técnico interino. Posteriormente, Félix Revuelta lo ratificó en su cargo, convirtiendo su tarea en permanente. Pero en el fútbol, los malos resultados son una guillotina. Se va tras doce encuentros donde ha obtenido cuatro victorias, seis empates y dos derrotas en liga. Es decir, 18 puntos de 36. Muy pocos para llegar al ascenso directo. Resulta inevitable comparar sus números con los de Flaño, que fueron mejores (23 puntos de 39).
Toca, sin embargo, mirar hacia adelante, hacia el último cuarto de una temporada de pesadilla. Y será Yayo, la baza de la cantera, el comandante de una nave que ha perdido su rumbo. Urzay es un hombre de club que se ha formado en blanquirrojo durante años. Pasó por diferentes banquillos de la cantera, hasta que llegó al primer banquillo del filial en 2023 por entonces, en Tercera División. Anteriormente y también en el Grupo XVI, fue segundo entrenador de la entidad. Conoce perfectamente el filial, de ahí que haya sabido sacarle petróleo.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
En su primera temporada al frente del Promesas, Yayo cuajó una campaña espectacular. Su equipo fue campeón de la Tercera Riojana con 76 puntos. Pese a que se ganaron subir por vía deportiva, los chavales no pudieron celebrar el ascenso. El motivo: la UD Logroñés cayó frente al Marbella en la final del playoff y se quedó en Segunda Federación. Es imposible que un primer equipo y su dependiente coincidan en la misma categoría, así que el filial tuvo que quedarse en Tercera.
Así llegó la presente campaña, en la que el Promesas está rindiendo de forma espectacular. Segundo, con 60 puntos en veinticuatro jornadas, solo tiene por delante a un Náxara estratosférico (65 puntos). Yayo ha construido un equipo que no ha cedido un punto en la Ciudad Deportiva, donde derrotó al líder. Futbolistas como Iker Pérez, Iván Estrecha o Musta impulsan a un equipo que quiere transmitir savia nueva a un primer equipo que lo necesita. Quizá Yayo apueste por alguno de ellos. Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.


