El reto constante de la industria agroalimentaria es mantenerse en un buen nivel de competitividad para dar un servicio de calidad y buenos precios mientras se desarrollan nuevas tecnologías. De ello se encarga el Hub de innovación Eatex Food creado hace poco más de dos años por el Centro Nacional de Transformación Agroalimentaria (CNTA), haciendo especial hincapié en la transferencia tecnológica y de conocimiento de los centros de I+D hacia el sector agroalimentario.
Silvia García, directora de Eatex, participa este martes en la jornada ‘Nuevas oportunidades para el desarrollo y conservación de productos alimentarios’ que acoge el CNTA de Calahorra en el marco del Plan complementario de agroalimentación AGROALNEXT, que se desarrolla en colaboración con siete comunidades autónomas. La Rioja es una de ellas dado sus intereses en innovación y desarrollo en esta industria que es motor económico.
– ¿Cuál es uno de los principales objetivos de Eatex-Rioja?
– Al final se dedican muchos esfuerzos y recursos a investigar y algunas de esas tecnologías no llega a ser implantadas o usadas en el propio sector. Ese es un reto sobre el que estamos trabajando para estrechar la colaboración y trabajar de una forma mas colaborativa, cocreativa y participativa y así generar más éxito con las nuevas herramientas desarrolladas. Es decir, aunar esfuerzos para orientarlos mejor.
– ¿En qué tecnologías se está trabajando actualmente en materia de desarrollo de nuevos alimentos?
– Una de las que más se usan es la texturización, que nos ayuda a desarrollar nuevos productos. Algunas de las técnicas vinculadas a esta tecnología son las de extrusión y extrusión con gelificación. Ya se han creado productos de ello, como son los snacks tipo ganchito o las tiras veganas que parecen pollo. Estas, por ejemplo, se han elaborado con extrusión alta humedad, una tecnología de procesamiento de alimentos usada en la producción de carne. Otra técnica es la del microondas al vacío, que es más novedosa y funciona por deshidratación, creando productos con texturas y una buena calidad sensorial.

– Innovaciones que han llegado después de mucho trabajo y análisis. ¿Cómo ha sido el proceso de error y éxito en esta materia?
– Claro, es que son tecnologías además que en muchos casos no se desarrollan en el CNTA sino que son empresas industriales las que se encargan de ello y nosotros apoyamos en el desarrollo de aplicaciones. Por ejemplo, la técnica de microondas al vacío es una tecnología creada por una empresa canadiense y, de hecho, este equipo que tenemos en el CNTA es el primero que va a haber en España para hacer pruebas. Hablando de un caso de éxito, la firma Sanygran, en Tudela, es un ejemplo de innovación ya que usa una tecnología de extrusión alta humedad desarrollada en colaboración con CNTA (antiguo Ctic-Cita que luego se fusionó). Por ello el objetivo de esta jornada que se celebra en Calahorra es trasladar estos ejemplos a las empresas riojanas, para que aprovechen los avances tecnológicos que existen.
– ¿Existen amenazas también en cuanto a esas nuevas tecnologías que llegan a la industria agroalimentaria?
– La inteligencia artificial da oportunidades, pero las empresas también van con tiento en este sentido para estudiar este tipo de tecnologías de la mejor manera para que ayuden y no dificulten. Pero también hay otras amenazas en este sector como es el cambio climático y las exigencias legales que van en aumento en todo lo que tiene que ver con los materiales de envasados y la reducción del impacto medioambiental, lo cual sitúa a las empresas en un momento de mayor estrés. Por ello también es importante concienciar sobre que la innovación es necesaria y las empresas deben destinar recursos a ello teniendo una visión estratégica y de colaboración muy interiorizada.

– ¿Hay perfiles concretos de empresas o criterios que deban cumplir para poder participar en estos proyectos de I+D?
– En el proyecto Eatex_Rioja solo se pide que sean empresas riojanas o con sede de trabajo en La Rioja, pero no se hace distinción por número de trabajadores o gestión de las mismas. Pueden ser pymes, ‘start-up’, grandes grupos,… Sí que trabajamos con determinadas líneas, pero estas son super amplias porque abarcamos todo lo que tenga que ver con nuevos ingredientes, alimentos más saludables y sostenibles, temas de economía circular y valorización de subproductos, digitalización e industria 4.0 y todos aquellos desarrollos de nuevos procesos y estrategias de conservación. Por ello, prácticamente todas las empresas agroalimentarias tienen cabida.
– ¿Qué potencial tiene La Rioja en materia de agroalimentación?
– Es evidente que mucho porque estamos hablando de una región con importantes empresas en este sector, más allá de las vinculadas al vino, como son las de elaborados cárnicos o los transformados vegetales. Hay empresas con capacidad tecnológica que pueden servir de referente a otras y por eso el sector debe continuar con ese posicionamiento importante que tienen en la región. La Rioja tiene un buen futuro en ese sentido pese a las amenazas y competitividad que existan.


