Todos hacen lo mismo todo el rato y al mismo ritmo. Así se podría definir esta versión ramplona de la UD Logroñés. Y así resulta del todo imposible competir, como se demostró el pasado domingo en el desastre perpetrado por este equipo en Ejea de los Caballeros. Este lugar pasa a convertirse en nuevo punto negro en la historia de este club. A la altura de Guijuelo, hace ya muchas temporadas, de Sestao, de Socuéllamos, o Lezama aquel día que el colista le endosó un 3-0.
Tres goles le hizo el pasado domingo el Ejea. Tres goles en seis minutos. Imposible de digerirlo durante los 75 minutos restantes de encuentro, y eso que el Ejea se quedó con un hombre menos. Ha sido una semana de digestión lenta, que empezó el pasado lunes con una reunión de todo el equipo para ver qué estaba pasando. Y a la conclusión a la que parece haberse llegado es que «necesitamos un cambio radical», tal y como decía este pasado viernes Sergio Rodríguez, durante la rueda de prensa previa al choque de este domingo, a las 17:00 horas, en Las Gaunas, ante el Tudelano.
Pero, ¿cómo se cambia? Es decir, cómo se deja de hacer lo mismo todo el rato al mismo ritmo, que es el gran problema que está teniendo este equipo desde hace muchas semanas. Lo mismo todo el rato, que no sorprende a ningún rival, y siempre al mismo tiempo, que le permite al contrario sostener al equipo riojano y castigarle si encima llegan errores tan groseros como los del pasado domingo. Errores puntuales, que a buen seguro no se repetirán de forma tan clara y en tan poco tiempo -en el lapso de seis minutos-.

Volvió a perder el equipo mucho tiempo después. Un equipo que no gana todos los partidos que debiera porque hace lo mismo todo el rato y además lo hace siempre al mismo ritmo, lento, claro, previsible. Y si no falla, no pierde, pero tampoco gana. Por eso empate tanto. Por eso no le está alcanzado para ser líder, por eso, este domingo, si no gana al Tudelano, los riojanos podrían verse fuera de los puestos de playoff. No ser primeros a final de temporada sería una mala noticia, no alcanzar los puestos de playoffs, un desastre del todo inesperado, una bomba en la línea de flotación de este proyecto.
En esta situación, tras la reunión en el vestuario, parece haber quedado claro que hay que trabajar en un cambio radical. Y éste pasa por mejorar todos y cada uno de los miembros de esta plantilla. «El cambio pasa por mejorar cada uno individualmente y también colectivamente». Es en lo que está incidiendo Sergio Rodríguez, que no ha desvelado si un cambio radial precisa de un cambio radical también en los futbolistas que alinea cada domingo.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
Sergio Rodríguez parece querer indicar que se ha pedido a todos dar un paso adelante. «No hay excusas», ha indicado durante las horas previas al encuentro de este domingo. «Si no va a ser complicado». Porque ésta es la verdadera dimensión del problema, que es una duda: ¿le va a dar a este equipo, tal y como está, para meterse en el playoff? El calendario durante este próximo mes y medio de competición no es precisamente el adecuado para ir probando cosas nuevas. Requiere de victorias, de buenos resultados, de competir al máximo desde este mismo domingo.
Un cambio radical que exige lo mejor de cada uno. Ser más fuerte, más rápido, más contundente, más valiente, más preciso… más equipo. Porque a partir de ahora, los errores condenan, y este equipo juega sin red, y sin excusas. Tampoco la del entorno, porque los aficionados volverá a Las Gaunas con el miedo metido en el cuerpo, a la espera de que este equipo evidencie o que se puede recuperar o que se ha acabado por caer y lo de hacer playoff se pone complicado.


