El BM Logroño La Rioja jugará este sábado (20:00 horas) en Nava de la Asunción un partido más importante de lo que pudiera parecer con todo lo que queda por delante, ya que tras la victoria en casa de hace siete días ahora debe demostrar fuera que está capacitado para acercarse a la zona alta de la tabla.
La mala primera vuelta en casa dejó al conjunto riojano en tierra de nadie en la clasificación y pese a comenzar la segunda parte de la temporada con un triunfo todavía está lejos de aspirar al quinto puesto, del que le separan seis puntos. Pero si quiere hacerlo no solo está obligado a ser consistente en su campo sino que debe mantener el nivel alto que exhibió fuera de casa en la primera vuelta.
Su primera «prueba» es ante un rival directo ahora mismo, ya que los segovianos están un punto por encima, aunque con un partido más. El Nava ha perdido sus dos últimos compromisos, el de la semana pasada en Valladolid, donde exhibió un buen nivel de ataque (32 goles) pero no tanto de defensa (encajó 35).
De hecho, esas cifran evidencian las características del equipo de Nava, que es el peor defensor de Asobal (50 goles encajados) y uno de los que mejor atacan, con el tercer registro de goles más alto (537).
«No le doy mucha importancia a ese dato», ha subrayado a EFE el entrenador del Logroño, Miguel Ángel Velasco, a quien se le sigue haciendo «raro» el visitar su pueblo natal. Además lo hace con el objetivo de puntuar «porque nos vendría muy bien» sobre todo para «evitar caer en la dinámica en la que caímos en la primera vuelta tras perder con ellos» porque «nos costó mucho salir».
Ha admitido que «ganar allí es muy complicado» y más «con lo justos que estamos de plantilla» ya que tras la marcha de Soler y sin Rivero todavía acude solo con 14 jugadores y sin poder doblar en algunas posiciones.


