Diez años son un mundo. Para nada excesivos en términos urbanísticos, y más cuando una ciudad se decide por fin a crecer hacia el sur, tal y como acaba de anunciar este martes el alcalde Conrado Escobar. Para 2035, la capital contará, en el eje de Avenida de la Sierra, con 2.300 nuevas viviendas en el sector de Ramblasque, que unirá Logroño con Lardero de forma casi definitiva.
Sobre una superficie de 458.000 metros cuadrados se construirán todas estas viviendas, de las que 900 estarán destinadas a VPO, por lo que poco a poco irá surgiendo un nuevo barrio logroñés, ubicado entre la capital y Lardero.

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Esta zona, que ha estado paralizada durante décadas, queda finalmente desbloqueada, una vez que la ciudad ha decidido cambiar su modelo de desarrollo, para dejar a un lado la idea inicial de viviendas unifamiliares para apostar por un desarrollo mayor, en término demográficos, con casi 2.500 nuevas viviendas, de las que 900 serán destinadas a VPO.
Este proyecto para el sector Ramblasque contará con una inversión de 500 millones de euros para los próximos diez años, y, siguiendo la Ley de Vivienda, destinará el 40 por ciento de los hogares construidos a VPO. Se ha proyectado para esta zona de Logroño que la densidad urbanística sea de unas 50 viviendas por hectárea.
Parques y zonas verdes
De estos 458.000 metros cuadrados de superficie total, unos 160.000 se destinarán a zonas verdes, parques y zonas de recreo; así como a espacios urbanos de calidad bajo criterios de sostenibilidad e integración de soluciones basadas en la naturaleza, y se sumarán nuevas dotaciones públicas para la ciudad.

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Se trabaja ya en la tramitación de una modificación puntual del Plan General Municipal (PGM) porque el objetivo es que ambos trámites estén realizados durante 2025.
La previsión es que en 2027 comiencen el resto de los trabajos de urbanización, con todos los equipamientos, viales y zonas verdes, junto a la promoción y construcción de viviendas, ha apuntado.


