El DUX Logroño ha completado el proceso de transformación en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), según ha confirmado su próximo presidente del club, Javier Ruffini, en una entrevista concedida a este medio. Con la firma en el registro mercantil y la inminente finalización de los últimos convenios con los anteriores propietarios -Iván Antoñanzas todavía preside el DUX Logroño-, la nueva estructura de propiedad se consolida, otorgando el control total del club a los nuevos inversores.
Este proceso se inició cuando el grupo inversor encabezado por Ruffini firmó la compra del club. Sin embargo, según ha explicado el inversor argentino, la conversión en SAD se vio retrasada debido a diversas correcciones y ajustes legales. «Hubo muchas correcciones que iban llegando y el proceso se iba atrasando. Incluso después de que nosotros formalizáramos la compra, seguimos el proceso de cerca con nuestros asesores, abogados y contables», explica Ruffini.

Los nuevos propietarios del DUX Logroño -junto a Chema Jodra- durante el acto de presentación de este nuevo proyecto.
La oficialización como SAD se produjo el pasado miércoles, con la firma definitiva en el registro mercantil. Ahora, los nuevos propietarios están en la fase final del proceso, trabajando en la firma de los últimos acuerdos con los antiguos dueños para completar la transmisión de acciones. «Tratamos de apurar el proceso porque realmente queríamos avanzar lo más rápido posible. Hasta que no fuéramos dueños reales no podíamos plasmar al 100% lo que apuntamos», añade Ruffini.
Con esta transformación, el DUX Logroño deja atrás su modelo de club de socios para operar bajo una estructura privada, lo que le permitirá una mayor capacidad de inversión y profesionalización de la gestión. La nueva propiedad ya ha avanzado en diversas iniciativas, como la adquisición de las instalaciones de La Isla, con el objetivo de fortalecer su infraestructura y proyectar un crecimiento a largo plazo.
A falta de la formalización completa de la transmisión de acciones, el DUX Logroño entra oficialmente en una nueva etapa de su historia, bajo el liderazgo de Javier Ruffini y su equipo de inversores. Con esta conversión, el DUX Logroño se convierte en el segundo club del deporte riojano en adoptar la figura de Sociedad Anónima Deportiva, tras la Unión Deportiva Logroñés, lo que refuerza la presencia de estructuras empresariales en el fútbol de la región.


