La Junta Directiva de la SD Logroñés, presidida por Eduardo Guerra, ya tiene el «sí», por unanimidad, de los socios que han participado este viernes en la asamblea extraordinaria. Así, a partir de la temporada que viene, la SDL diferenciará entre socios y abonados. Distinción importante en un club que ha hecho bandera de la participación de todos sus socios, defensor de la participación activa de todos los aficionados de un club en la toma de decisiones.
Así ha venido sucediendo durante los 16 años de andadura de este club de socios. Pero a partir de la próxima temporada, «los primeros (los socios) -como indica el club en un comunicado- serán los únicos con derecho a asistir y votar en las asambleas del club». De esta forma, «todas las decisiones serán refrendadas por socios con su carné en vigor», mientras que los abonados no podrán participar en la toma de decisiones.
Tal y como indica la entidad, el carné de socio tendrá una cuota anual de 50 euros que será renovada automáticamente cada año por domiciliación bancaria. Este mismo socio, si quiere asistir a los partidos que su equipo juegue de local, deberá sacarse también el carné de abonado, aunque para ser abonado no será necesario ser socio de la entidad.
Esta asamblea extraordinaria se produce en un contexto de dificultades económicas para la entidad blanquirroja, que tras el descenso a Segunda Federación ha perdido socios, no ha conseguido atraer nuevos patrocinadores y busca posibles inversores reconociendo desde el pasado 10 de marzo la posibilidad de transformarse en una sociedad anónima deportiva lo más atomizada posible.


