El Grupo Municipal Socialista de Logroño teme que el recorte de 38.000 euros en el presupuesto de la Biblioteca Rafael Azcona para 2025 sea “el principio de algo más sangrante”, ya que “podría extenderse a la reducción del horario, la compra de libros o los clubes de lectura, que acaban el próximo mayo”.
Así lo ha afirmado este jueves la concejala socialista Carmen Urquía, que ha criticado que los recortes del Gobierno local del PP, «inmerso en la política de recortes del gasto público», ha ajustado el presupuesto de 2025 en un global de 8 millones de euros, entre los que se incluyen los 38.000 euros menos de la Biblioteca Municipal Rafael Azcona.
Urquía ha criticado que esta bajada de casi 40.000 euros del presupuesto equivale a una reducción de aproximadamente un 50 por ciento, por ejemplo, en actividades destinadas al fomento de la lectura y a la compra de libros.
Este recorte, ha incidido, pone en riesgo la continuidad de varios proyectos «emblemáticos», como la biblioteca ilustrada, la plaza de los cuentos, diferentes acciones educativas, actividades de difusión especial, talleres y la lectura como acto compartido.

Ha recordado que esta biblioteca no solo presta servicio al barrio de Madre de Dios y a la comunidad lectora de Logroño, sino que también da soporte a los espacios culturales de La Rosaleda y La Pajarera, «llevando la cultura a la calle”.
«Esta biblioteca -ha continuado- es mucho más que un lugar de préstamo de libros, es un motor de cambio y un eje transformador para la construcción de una sociedad más justa e igualitaria”, por lo que este recorte es “una mala praxis política por parte de este equipo de Gobierno local”.
Además, ha criticado “la visión reduccionista de la cultura pública del equipo de Gobierno municipal, una visión que pone en crisis a este espacio cultural clave, esencial y vertebrador para la sociedad”.
“Exigimos al PP que no recorte ni un euro más y que aporte los recursos necesarios para que la Biblioteca Rafael Azcona pueda continuar con su actividad plena», ha subrayado; así como que «siga promocionando la lectura como un espacio participativo, promotor y generador de iniciativas culturales”.
Además, Urquía se ha referido a la retirada y posterior reposición de la obra ‘Maristas’, de David Lapeña, en la Biblioteca Rafael Azcona, lo que ha calificado como “un acto de censura desde el primer instante”.
Ha señalado que el Gobierno local ha tenido “torpeza y precipitación ante la libertad de expresión del artista, que expresa libremente su obra»; y «ha coaccionado al creador, provocando que tenga que quitar el cuadro”.


