¿Seguro que estos días has hablado con alguien que está hecho polvo del estómago? Si la respuesta es sí, no estás solo. Los casos de gastroenteritis aguda parecen estar en boca de todos después de las Navidades, y el culpable principal este año podría ser el norovirus, un virus altamente contagioso que causa vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre alta en algunos casos y malestar general. Un virus que tiene a media comunidad con molestias estomacales y vómitos.
Desde el Salud Pública, en la Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja, explican que este tipo de virus es habitual tras las reuniones navideñas, cuando el contacto cercano y los espacios cerrados facilitan su propagación. Conocido como ‘la gripe del estómago’, es una de las principales causas de las gastrointeritis agudas y se está convirtiendo en un auténtico quebradero de cabeza para muchos.
En los últimos años, los casos registrados en La Rioja han mostrado un incremento significativo. En 2023, se notificaron 99 casos de gastroenteritis aguda provocada por el norovirus, pero en 2024, la cifra subió hasta 251 casos contabilizados oficialmente. Sin embargo, estos números podrían ser solo la punta del iceberg, ya que muchas personas no acuden a los servicios médicos y optan por gestionar la enfermedad en casa. Y es que la realidad es tozuda y el norovirus no tiene cura más allá del reposo y la ingesta de líquidos para evitar la deshidratación.
Aunque los casos por norovirus aún no están cuantificados en La Rioja en este mes de enero, se espera que el número sea elevado ya que en las tres primeras semanas de enero han requerido atención médica un total de 937 personas con gastroenteritis agudas y en invierno la mayoría de ellas se dan por este virus concreto.
Desde Salud Pública señalan que, aunque el norovirus es probablemente la principal causa de gastroenteritis aguda, especialmente en la época invernal, “no es la única causa”. Otros virus, como el rotavirus o adenovirus, también pueden provocar cuadros similares, pero el norovirus tiene una capacidad de contagio especialmente alta en comparación con el resto de los virus por lo que se propaga con más facilidad y aumenta así su presencia. Basta con entrar en contacto con superficies contaminadas, consumir alimentos o agua infectados, o estar cerca de una persona enferma para contraerlo.
Los síntomas de este brote aparecen de repente, sin señales previas, y suelen durar entre 24 y 72 horas. «Son sólo dos o tres días, pero te deja hecho polvo», es el comentario más habitual entre los que lo han pasado.
Prevenir el norovirus no es tarea fácil, pero hay medidas clave para reducir el riesgo: lavarse las manos con frecuencia y de forma adecuada; desinfectar superficies, especialmente en cocinas y baños; cocinar bien los alimentos, especialmente los mariscos y evitar el contacto con personas infectadas.
En caso de contagio, los síntomas suelen remitir sin necesidad de tratamiento médico, pero es fundamental hidratarse adecuadamente para evitar complicaciones. En casos graves o persistentes, sobre todo en personas mayores o niños pequeños, es recomendable consultar a un médico.


