Pocas cosas, por no decir ninguna, reconfortan más que un sentido abrazo. Hay quien sostiene, incluso, que abrazar a un árbol recarga la energía interna. Por ello, coincidiendo con el Día Internacional del Abrazo, el colectivo Urban Knitting Logroño (UKÑ) ha vuelto a desenfundar sus agujas para dejar huella en uno de los enclaves más concurridos de Logroño.

Las activistas del ganchillo, que anteriormente ya habían vestido algunos de los elementos más impersonales de la ciudad con un aspecto más alegre, han decidido ‘abrazar’ a los árboles del Espolón logroñés con sus creaciones, que ha llevado a más de uno (y de dos, y de tres…) a preguntarse el motivo de esas vistosas bufandas en el arbolado.

Sus abrazos de ganchillo no solo lucen en el tronco de los árboles, sino que se han integrado entre las letras del cartel que utilizan habitualmente los turistas para dar testimonio de su presencia en Logroño a través de sus selfis.
Una de estas mujeres, Charo Martínez, ha explicado a EFE que ella y sus compañeras se dedican desde hace tiempo a realizar este tipo de acciones en fechas señaladas, con piezas que confeccionan en un local de las asociaciones de vecinos.
Para el día de hoy «decidimos simbolizar lo que es un abrazo» y «de hecho además de colocar estas piezas en algunos lugares le hemos dado a la gente abrazos» que «es lo importante, el apoyar al que lo necesita, que nadie se sienta solo».

«Hay mucha gente en la calle que necesita un abrazo, que se siente sola y nosotras queríamos poner nuestro granito de arena para que no se vean así, aunque al principio nos miraban como si estuviéramos locas», ha reconocido.
Los árboles y monumentos que han revestido, con permiso del Ayuntamiento, seguirán así «mientras la gente quiera» porque «siempre que hacemos algo tiene un carácter efímero y de embellecer la ciudad» como «ya hemos colocado otras piezas de ganchillo en San Bernabé o en otras fechas».
Además, «ya tenemos otro proyecto, más a largo plazo, que es crear un gran árbol de Navidad en crochet, como ahora se llama el ganchillo» y «ya vanos a empezar a trabajar en ello», ha concluido Martínez.


