Las obras del carril ciclopeatonal avanzan a buen ritmo en Avenida de la Sierra. En marcha desde el pasado mes de noviembre después de casi año y medio paradas, ya dejan atisbar la nueva forma que tendrá esta futura ‘arteria’ de la zona sur de Logroño.

Foto: Fernando Díaz (Riojapress)
La empresa BECSA es la encargada de realizar las obras, adjudicadas por un importe total de 1,03 millones de euros financiados por el Gobierno de La Rioja a través de los fondos europeos PRTR.
El proyecto contempla la construcción de un vial de 1,89 kilómetros de longitud y una anchura de seis metros, repartidos a partes iguales entre el carril bici y el camino peatonal. Cuando entre en funcionamiento, conectará la Avenida Juan Carlos I en Lardero con la glorieta situada en la intersección de la Avenida de la Sierra y la calle Sequoias en Logroño.

Foto: Fernando Díaz (Riojapress)
Mientras se desarrolla esta obra, los vecinos de la zona y localidades de la zona metropolitana de Logroño esperan que se desatasque este sector para abrirlo al tráfico. El concejal del Partido Riojano, Rubén Antoñanzas, denunciaba recientemente que «eran los dueños de los terrenos los que siempre han querido cambiar las reglas de juego y aumentar de forma significativa la edificabilidad de un sector que lleva 30 años sin desarrollarse».
Por ello, explicaba que la fórmula que ha escogido el Gobierno de La Rioja es la prueba de que la prolongación de Avenida de la Sierra es posible, poniendo el acento en que el vial se desarrollaría de forma paralela al itinerario ciclopeatonal, lo que vertebraría el futuro desarrollo residencial de un sector trascendental para la expansión de la ciudad hacia el sur del barrio de La Guindalera.

Foto: Fernando Díaz (Riojapress)
A este respecto, el pasado mes de julio, el presidente de la Junta de Compensación del Sector Ramblasque, Eduardo Blanco, manifestaba su «disposición» a colaborar con el Ayuntamiento de Logroño para desarrollar «lo antes posible» esta zona de la ciudad. «La no idoneidad urbanística del planeamiento aprobado en su día, cuyas determinaciones han sido el motivo por el cual el sector no se ha podido desarrollar, no es ya objeto de duda alguna».


