Los más de 19.000 metros cuadrados de la parcela de El Campillo elegida por el Ayuntamiento de Logroño para albergar grandes conciertos contará con una estructura fija y permanente que modificará para siempre este espacio ahora mismo sin uso alguno, salvo cuando llega el circo a la ciudad.
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y el concejal de Promoción de la Ciudad, Miguel Sainz, mantendrán este viernes una reunión con el portavoz del PSOE, Luis Alonso, sobre el citado cambio de uso de la parcela ubicada entre el Mundial 82 y el aparcamiento de Las Norias.
A la espera de que el Ayuntamiento de Logroño acabe por deshojar la margarita a este respectos, tal y como ha podido saber NueveCuatroUno, esta parcela cambiará su aspecto para siempre una vez se apruebe el proyecto. Porque la intención del actual equipo de Gobierno municipal es que Logroño cuente con un espacio permanente y acondicionado para la celebración de conciertos de entre 8.000 y 10.000 personas, una vez que Miguel Sáinz, concejal de Promoción de la ciudad, descartara Las Gaunas como escenario principal. «En breve podremos dar más detalles», indicó el pasado martes.

A este respecto, la portavoz del Ayuntamiento de Logroño, Celia Sanz, ha asegurado este jueves que no está decidido todavía que la zona de conciertos que tendrá la ciudad sea una parcela en El Campillo en torno a las instalaciones del Mundial’82. Sanz, a preguntas de los periodistas en otra comparecencia, ha aludido a las manifestaciones hechas desde el Partido Riojano sobre el proyecto de crear una zona para grandes conciertos en la ciudad. Ha recalcado que ahora mismo «lo único que hay es que se ha aprobado una modificación del uso de la parcela» que pasará a tener un uso cultural en El Campillo.
Por eso, ha recalcado que «con todo lo que se quiera barajar y decir, ahora es solo eso» y «no tiene porqué haber una causa-efecto» ya que para crear esa zona de conciertos «hay diferentes opciones» y a veces «pasa que se cambia el uso de una parcela y caben diferentes cosas, sin descartar ninguna».


