La Rioja

El PSOE entra en sus horas calientes: «Y Raúl, al final, ¿qué?»

Raúl Díaz, Concha Andreu y Celso González

Un, dos, tres, un pasito pa’ lante, María. Un, dos, tres, un pasito pa’ atrás. Como si fuera Chiquito de la Calzada contando un chiste, aunque el asunto haga poca gracia porque de cosa seria se trata. El PSOE de La Rioja vive estos días las jornadas decisivas para la sucesión de Concha Andreu en la Secretaría General. Sólo el alcalde de Arnedo y portavoz en el Parlamento, Javier García, ha decidido dar el paso y presentó su precandidatura el pasado lunes. Sin embargo, en el pequeño Logroño del poder los movimientos crecen día tras día y la presión sobre el diputado Raúl Díaz sigue aumentando hasta infinitos milibares.

El lunes, como muy tarde, tendremos todas las certezas: «Hasta el próximo día 16, cualquier militante que crea que puede sumar en el proceso de reilusionar puede dar el paso y en nada saldremos de dudas para ver si tendremos primarias o si García es el único compañero que se anima a hacerlo», dijo la secretaria de Organización, María Marrodán, el pasado 2 de diciembre.

«Si Raúl se presenta, gana». Es el pensamiento de varias decenas de militantes y afiliados del puño y la rosa, quienes confían en que el joven acabe dando el paso para enfrentarse en un abierto proceso de primarias con Javier García. El resto de opciones (Álex Dorado, Elisa Garrido o Beatriz Nalda, entre otros) están descartadas porque, en realidad, nadie quiere enfrascarse en el asunto de liderar al PSOE riojano con una mayoría absoluta del PP que se prevé duradera en el tiempo. Sólo el también conocido como ‘Obama del Cidacos’.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Un PSOE en horas bajas después del batacazo electoral de 2023 que perdió el Gobierno regional y las alcaldías de los principales municipios: Logroño, Calahorra, Alfaro, Haro… Un PSOE que busca una persona que dé estabilidad interna al partido en tiempos convulsos (es lo que tiene administrar la miseria), pero que también le sirva para insuflar la ilusión de «poder ir a por todas» en las próximas citas con las urnas, según manifestaba un histórico hace unos días en el corrillo típico de un evento social.

Por muy lejos que parezca, se da por hecho que el secretario general del PSOE será el candidato que se enfrente a Gonzalo Capellán en 2027. Las bicefalias no traen buenas sensaciones a los socialistas, quienes recuerdan el verano de 2020 como aquel en el que se rompió el amor entre la presidenta Concha Andreu y el entonces secretario general Francisco Ocón. Cuatro años después parece que serían capaces de recomponer los trozos de sus rotos corazones por una candidatura que tuviera a Raúl Díaz como líder, pero el muchacho se resiste.

No hacen falta muchas presentaciones para conocer al ya precandidato. Alcalde de Arnedo desde 2015 hasta la fecha, aunque dejó constancia por escrito de que sólo estaría ocho años, es un hombre de esos «hecho a sí mismo» y que tiene el municipalismo metido hasta la médula. Pese a anunciar hace más de seis meses su intención de suceder a Concha Andreu, los apoyos internos no terminan de hacerse visibles en sus comparecencias públicas y los nervios comienzan a instalarse entre sus colaboradores más cercanos.

Defensores y detractores del precandidato ponen un adjetivo siempre encima de la mesa: ambicioso. La realidad es que el riojabajeño posiblemente no se había planteado nunca la opción de optar a la Secretaría General hasta que, según relata otro histórico socialista, «alguien le puso el puesto delante de la cara al nombrarlo portavoz del Parlamento». Y esa no fue otra que Concha Andreu. Parecía entonces bendecido por la expresidenta y senadora cuando, de la noche a la mañana, también se les acabó el amor como ya había ocurrido con Ocón.

La carta de la discordia

García recorrió el pasado verano todas las agrupaciones socialistas riojanas buscando apoyos e intentando convencer a la ‘base’ de que él era la mejor alternativa para dirigir un partido en el que son multitud de familias las que intentan convivir unidas (a veces más por las inquinas que por los amores). Unos meses más tarde, este martes, el portavoz parlamentario ha intentado exhibir músculo con una carta de apoyo firmada por cuarenta alcaldes, pero el comunicado ha provocado dispares reacciones. Los teléfonos no paran de sonar y los mensajes de Whatsapp entre socialistas están más al rojo que vivo que la pelea entre David Broncano y Pablo Motos.

¿Una demostración palpable del temor a la competencia? No son pocos quienes han visto esta estrategia de comunicación como un error que finalmente remueva el avispero hacia posibles candidaturas. La carta en sí, apuntan otros dirigentes, no supone nada. «Más alla del apoyo de una treintena de personas porque algunos de ellos ni siquiera son afiliados». Acción, reacción. En el pequeño Logroño del poder es el asunto del día (algo así como una pequeña resaca tras pasarse en una cena con el vino) y varios dirigentes socialistas han confirmado que el asunto no ha sentado nada bien en algunos círculos (incluso entre alguno de los firmantes) y desde anoche se han acelerado los movimientos para reactivar la ‘vía Raúl’ u otras posibles opciones.

Muchos son los nombres que han salido a la luz en este tiempo. Unos al azar, otros por pura estrategia política. Sólo uno ha tenido reales posibilidades de presentarse y hacer mella en lo que ya tendría atado el arnedano. Un nombre que sobrevuela en todas las conversaciones de estos días en los que haya un socialista con derecho a voto: «Y Raúl, al final, ¿qué?». El teléfono del político de Uruñuela debe de estar más caliente que el cenicero de un bingo. Sería el socialista que más posibilidades tendría frente a García e incluso podría recuperar el ya citado amor roto entre los dos líderes que lograron las victorias del 2019. «Es el único capaz de conseguir una foto con Andreu a un lado y con Ocón al otro», comentaba otro dirigente hace unas semanas.

Los socialistas saben bien que no todo el mundo tiene posibilidades de plantear batalla a García con garantías. «Ir pa’ na’ es tontería». Entre quienes quieren moverle la silla al portavoz se defiende que una candidatura sin opciones sólo reforzaría al secretario general porque legitimaría totalmente su liderazgo. El futurible, mientras tanto, sigue sin contemplar la opción de presentarse y aparta como buenamente puede todas esas presiones que llegan desde dentro y fuera de La Rioja. Por el momento no se ha activado toda la maquinaria de Ferraz para influir en el proceso riojano y no parece que el congreso de Sevilla haya servido para mantener reuniones en las que bendecir a nadie. Por ello, Díaz defiende que prefiere con su labor en el Congreso de los Diputados y que, los toros, mejor desde la barrera.

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