«Es más pequeño de lo que pensaba». Esa era la sensación general de los chavales al entrar en el Convento de la Merced. Cada año el Parlamento riojano aprovecha fechas cercanas al Día de Constitución para invitar a alumnos de los colegios riojanos a leer diferentes artículos de la Carta Magna, un evento que no solo conmemora su aniversario, sino que también busca sembrar en las nuevas generaciones el valor de la democracia y los derechos fundamentales.
Sentados en los sillones en los que habitualmente viven los plenos los diputados y seguidos por muchos familiares desde los bancos dedicados al público, recibieron la bienvenida por parte de la presidenta del Parlamento, Marta Fernández Cornago. «Queremos daros las gracias por estar aquí, sabemos que venís con la lección aprendida y que sabéis lo importante que es lo que hacemos aquí».

Cada año, la jornada permite a los chavales acercarse al texto constitucional desde las voces de sus protagonistas: niños y adolescentes que, entre la curiosidad y la emoción, dan vida a las palabras que rigen las máximas normas del país desde 1978.
«He ensayado mucho porque quiero que salga perfecto. Este es un lugar donde se toman decisiones importantes, y me siento como un diputado por un día”, decía uno de los chavales mientras se sentaba en uno de los escaños.

La preparación para el evento comenzó semanas antes en los colegios e institutos participantes. Profesores de distintas asignaturas trabajaron con los alumnos para explicar el contenido y el significado de los artículos que iban a leer.
“Queremos que entiendan que la Constitución no es solo un libro que aparece en clase de Historia, sino una herramienta que garantiza derechos como el de la educación, la igualdad o la libertad”, explicaba una de las profesoras. «Les viene bien porque en este curso estamos dando los diferentes Parlamentos y las funciones que tiene y también estamos hablando mucho de la Constitución».

Los artículos seleccionados reflejaban los valores democráticos. Desde el derecho a la educación y el trabajo, hasta los principios de igualdad y la protección de la infancia, los textos iban entrelazando las ideas clave de la Carta Magna. “A mí me ha tocado leer el artículo 14, que habla de que todos somos iguales ante la ley».
Entre el público, padres, madres y abuelos seguían atentamente cada intervención, inmortalizando el momento con móviles y cámaras. Para algunos el acto era motivo de orgullo: “Ver a mi nieta aquí, en el Parlamento, hablando de algo tan importante como la Constitución, me hace sentir que estamos en el camino correcto”.

Los docentes también destacaron el impacto educativo del acto. “Verlos aquí es emocionante porque este es el resultado de semanas de trabajo, reflexiones y debates. Han entendido que la Constitución no está lejos de ellos, sino que afecta a su vida cotidiana”.
Además, algunos profesores destacaban el aprendizaje emocional del día. “No solo es el contenido del texto, sino el hecho de que estén en un lugar como el Parlamento. Eso les ayuda a conectar con la idea de democracia y a sentirse parte de ella”.

El momento especial de cada grupo finalizó con una foto en el hemiciclo del Parlamento, pero su significado va mucho más allá del recuerdo visual. Para la presidenta del Parlamento de La Rioja, anfitriona del acto, la participación de los jóvenes es esencial: “La Constitución es un documento vivo. Y quienes mejor encarnan su espíritu son estos jóvenes, que son el futuro de nuestra democracia”.


