Kike Royo protagonizó el susto del encuentro ante el Girona. El futbolista riojano recibió un fuerte golpe en una acción dentro del área en la que Stuani, bajo la presión de Yasin Iribarre, acabó por golpear al meta blanquirrojo. Se vivieron momentos de tensión, «porque me dice Yasin que me quedé con los ojos en blanco», comenta esta mañana Kike Royo.
No ha dormido en toda la noche, pero la ha podido pasar en casa, tal y como indicaba de madrugada la UD Logroñés. «Me dijo el doctor que no podía seguir, pero tampoco tengo muy claros los recuerdos». Tiene todo ese instante en blanco. Aunque ya en el vestuario, junto a los responsables médicos, comenzó a recuperar la memoria. «Le preguntaba a los que estaban por allí cómo íbamos».

FOTO: Fernando Díaz
Le contaron que el partido se iba a los penaltis, les explicaron que había marcado el primero el Girona, y por supuesto, le informaron que Pol Arnau había parado el segundo. «Flipaba, de verdad. No me lo podía creer. Pero ojo, que viendo de nuevo el partido, ves que hace un par de paradas muy de portero. Y el primer penalti casi lo para también».
Repuesto, Kike Royo seguirá en observación durante 24 ó 48 horas. Aunque, «ya le he pedido a Sergio estar en Subiza este sábado».


