Eva Sanz Arazuri (Logroño, 1976) tomará posesión como nueva rectora de la Universidad de La Rioja (UR) el próximo 10 de diciembre. Antes, no sabemos si a modo de celebración, se ha pasado por el BAR (Boletín de Actualidad Riojana) de NueveCuatroUno (el audio completo de la entrevista está disponible en Ivoox, iTunes y Spotify) para confirmar su «ilusión» por un «nuevo reto» que significa un «alto grado de responsabilidad». Catedrática de Didáctica de la Expresión Corporal, ha sido profesora en la Universidad de La Rioja desde el año 2000 y, antes de su elección como rectora (segunda mujer después de Carmen Ortiz Lallana), desempeñó el cargo de vicerrectora de Ordenación Académica y profesorado desde 2020.
Octavo capítulo de la tercera temporada del BAR, tras las charlas con Gonzalo Capellán, Conrado Escobar, Virginia Borges, Marta Fernández Cornago, José Luis Lapuente, Francisco Ocón y Javier García.
– ¿Qué significa el cargo de rectora?
– Asumir la primera fila de una etapa ciclista donde todos formamos parte del equipo. Toda la comunidad universitaria formamos parte del equipo. Durante los próximos seis años me toca ir en cabeza para intentar impulsar todas las fortalezas de mis compañeros y los estudiantes. Para intentar seguir impulsando nuestro servicio a la comunidad. Un servicio tanto en la formación de los futuros profesionales con los títulos universitarios como con la investigación. Seguir generando conocimiento de vanguardia y de frontera que respalde el futuro económico y social de nuestra comunidad autónoma, y también la transferencia del conocimiento.
– ¿Qué le llevó a dar el paso?
– La trayectoria que llevaba recorrida y cómo, en esa trayectoria, he podido ir viendo y observando que estamos acompañados de un grupo de personas que realmente viven por la universidad, sienten la universidad y se ponen al servicio precisamente de intentar impulsar nuestra institución universitaria todo lo que se puede. Eso me ilusiona. Me ilusionaba seguir trabajando y seguir aportando.
– Su tesis habla sobre las actividades físico-deportivas de tiempo libre en la comunidad universitaria. ¿Qué aficiones o actividades realiza para desconectar y recargar energía?
– Práctico varias modalidades deportivas. El pádel ha sido una de las modalidades que me ha llevado a invertir muchísimo tiempo libre en los últimos años, pero también la bici de montaña. Ahora, por cuestiones de tiempo, me limito a correr los fines de semana, y algún día entre semana.
– ¿Cómo visualiza su primer día en el despacho como rectora?
– Hablar, hablar con mis compañeros. Y cuando hablo de hablar con mis compañeros, hablo de hablar con todos los colectivos. Yo creo que ese es el punto de partida para seguir avanzando. Hay que conocer, y para conocer hay que dialogar con las personas que dedican su día a día a la Universidad de La Rioja, conocer cuáles son sus sensibilidades, cuáles son las problemáticas que perciben y también las propuestas de mejora.
– Lo primero es hablar. ¿pero qué es lo más apremiante que necesita la Universidad de La Rioja?
– Lo que necesita la Universidad de La Rioja es que todos nos sintamos partícipes de este proyecto, que es un proyecto común. Yo creo que estamos en un momento, después de 32 años, donde hemos mostrado a la sociedad nuestra capacidad precisamente para desarrollar la educación superior en esta comunidad autónoma. Yo creo que ha llegado el momento de dar un impulso, de dar un salto más allá y de reflexionar sobre la ampliación de nuevas titulaciones, la ampliación de ese abanico de titulaciones que ofertamos en la Universidad de La Rioja hoy en día. Ampliar el número de grados que ofrecemos, también de másteres y, por qué no, de títulos de programas de doctorado. Impulsar la investigación que tenemos de frontera ahora mismo.
– Ahí entra el Grado de Medicina, comentaba el otro día que se va a implantar, pero con unas líneas rojas.
– Tengo que dejar claro que es un reto tremendo, porque implantar Medicina es el grado con más dificultades. ¿Por qué? Porque tiene unos recursos muy específicos, y además no solo tiene unos recursos muy específicos, sino que hay una necesidad manifiesta de más médicos. Para poder implantar el grado en Medicina claramente necesitamos profesorado de distintas áreas de conocimiento. Entre esas áreas de conocimiento están también las áreas médicas. Por lo tanto, necesitamos especialistas en Medicina, necesitamos médicos. Es un reto muy apasionante, porque tenemos que buscar la forma de integrar tanto las necesidades asistenciales como las necesidades de formación, sin que se vea comprometido un ámbito.

Es decir, no podemos convertir la formación universitaria en una competencia para la parte asistencial. No podemos atraer médicos hacia la docencia del grado de Medicina y restar médicos para la parte asistencial. Ese es un reto muy importante. Pero luego, desde luego, los recursos materiales dentro del grado de Medicina son unos recursos materiales muy específicos que hoy en día no tiene la Universidad de La Rioja. Por lo tanto, hay que hablar también de la creación de un nuevo edificio que atienda esas demandas específicas del grado en Medicina y una serie de recursos que conllevan desde luego una inversión muy importante económicamente.
– Hablando de profesores, en su etapa como vicerrectora lideró un plan que ha conseguido estabilizar a 80 profesores. ¿Cómo pretende continuar con estas mejoras en el ámbito docente?
– Hay que seguir aplicando ese plan plurianual (estaba hecho hasta 2027) y tenemos que seguir pensando en ese plan plurianual más a largo plazo. Somos conscientes, y eso lo hemos mencionado los tres candidatos durante la época de campaña, de que es necesario un relevo generacional. La Universidad de La Rioja es relativamente joven (32 años de media), pero en los próximos años,se nos va a jubilar un alto porcentaje del personal docente e investigador y del personal técnico de gestión y administración y servicios. Tenemos que anticiparnos e ir generando ese relevo generacional. ¿Cómo? Pues a través del impulso de las contrataciones de personal investigador en formación, personal que vaya formándose desde el primer momento, pensando en una posible futura carrera académica, y también reforzando figuras contractuales que les pueda dar una cierta estabilización al profesorado que se involucra en el mundo académico y un cierto respiro y una cierta esperanza de que, en el plazo de tiempo que la normativa nos permite mantener ese tipo de contratación, van a poder adquirir los requisitos que nos marca la normativa para poder optar a concursar a una plaza de personal permanente.
– Mencionaba que la Universidad de La Rioja podría ser un referente en creatividad e innovación dentro del sistema universitario español. ¿Algún ejemplo concreto?
– Hay contrataciones que la propia ley nos marca que tienen que ser de pocas horas, que no pueden ser a tiempo completo. Teníamos un colectivo muy formado, muy preparado para poder ocupar esas plazas, como pueden ser funcionarios públicos de la comunidad autónoma, y la ley no nos permitía compatibilizar esas plazas. Bueno, pues usando esa creatividad y, sobre todo, esa capacidad de diálogo y de entendimiento con la comunidad autónoma, conseguimos ser la primera comunidad autónoma que consiguió la compatibilidad entre el trabajo principal de funcionario público de la comunidad autónoma con una plaza de profesor sustituto dentro de la Universidad de La Rioja. […] Simplemente necesitamos creérnoslo y pensar con creatividad.
– Plazas de profesores, sí, pero también plazas en titulaciones técnicas que solicitan las empresas tecnológicas.
– Tenemos que ir de la mano de las empresas, en este caso, de las empresas tecnológicas. De hecho, ya vamos de la mano. Entre esa ampliación, como decíamos antes, del abanico de titulaciones dentro de la Universidad de La Rioja, ya estamos trabajando y estamos dedicando nuestros esfuerzos por intentar impulsar un nuevo grado dentro de nuestra universidad, que sería el grado en Tecnologías del Lenguaje.

– Captación de estudiantes e internacionalización. Dos puntos en los que la Universidad de La Rioja no digo que tenga un debe porque esté mal, sino porque es algo que tienen todas las universidades. ¿Cuáles son los planes para mejorar en esos aspectos?
– En la captación del estudiantado yo creo que estamos de enhorabuena. Los datos precisamente de este curso 2024-2025 avalan esto que estoy comentando. Hubo poco movimiento de las listas de espera en este curso académico, y para el mes de julio ya teníamos todas las titulaciones completas. Es decir, podemos afirmar que este año hemos llenado sobradamente todas las plazas de todas las titulaciones que ofertamos en la Universidad de La Rioja. Yo creo que ese trabajo de estar cerca de la comunidad autónoma, visibilizarnos, hacernos valorar por nuestra comunidad, por nuestra sociedad y por las comunidades limítrofes, está teniendo su resultado.
– ¿E internacionalización?
– Es una de las apuestas precisamente para estos seis años. Por eso, en la conformación del equipo de dirección vamos a contar con seis vicerrectores. Hasta ahora contábamos con cinco, y lo que hemos hecho es precisamente dividir. Teníamos un vicerrectorado que se encargaba de la investigación y de la internacionalización. Precisamente con la importancia que vemos en el impulso de la internacionalización, consideramos que es importante invertir esfuerzos específicos para ella. Por eso creamos un vicerrectorado de internacionalización y dejamos al vicerrectorado de investigación con la parte de investigación.
– Ya para terminar, ¿cuál sería su mensaje personal a los estudiantes y a la comunidad universitaria?
– Estamos, este equipo, a disposición de todos ellos, de los estudiantes, de todos nuestros compañeros que formamos parte de la comunidad universitaria y también de la sociedad, para intentar impulsar lo máximo posible la educación superior dentro de nuestra comunidad autónoma, dentro de nuestra región, y también, como digo, incentivar e impulsar investigaciones que sean referentes y que puedan orientar e impulsar el desarrollo económico y social de nuestra comunidad autónoma.


