El juicio por el conocido como crimen de Cuzcurrita, dieciséis días después de su inicio en la Audiencia Provincial de La Rioja, ya está visto para sentencia. El jurado popular ha declarado este miércoles -apenas 24 horas después de retirarse a deliberar- a Antonio Daniel García Domínguez (de 54 años) y a Carlos Sergio Ribeiro Moutinho (de 38) como «culpables» de asesinar al hostelero Guillermo Castillo (de 78 años) la madrugada del 2 de mayo de 2023 en su domicilio de Cuzcurrita del Río Tirón.
La decisión del jurado, adoptada por siete de sus nueve miembros permite al magistrado de la sala, Ricardo Moreno, dictar la sentencia del procedimiento, que presumiblemente se hará pública antes de que acabe el año. El dictamen del jurado considera, además, desfavorable a que los condenados puedan ver suspendidas sus penas o puedan solicitar al Gobierno de la nación la medida de gracia (indulto).

Antonio García y Carlos Ribeiro, asesinos de Guillermo Castillo en el crimen de Cuzcurrita.
Tras el periodo de deliberación, el jurado -que ha permanecido aislado e incomunicado con el exterior- considera probado que los dos asesinos concertaron desplazarse la noche del 1 de mayo de 2023 hasta el domicilio del conocido hostelero en Cuzcurrita del Río Tirón, previo paso por un ‘narcopiso’ de Lardero y provistos de grilletes y guantes, con el objetivo de pedirle a Guillermo dinero con el que después comprarían más droga.

Antonio García, uno de los acusados por el crimen de Cuzcurrita, declarado culpable del asesinato de Guillermo Castillo. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares
Cuando Guillermo abrió la puerta de su casa -aturdido pues el sonido del timbre le había despertado (el crimen ocurrió en torno a la medianoche)-, los dos acusados se abalanzaron, contra él propinándole toda suerte de puñetazos y patadas por todo su cuerpo, con especial incidencia en su cabeza.

Sergio Ribeiro, uno de los acusados por el crimen de Cuzcurrita, declarado culpable del asesinato de Guillermo Castillo. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares
Una vez aturdido o inconsciente, los asesinos le colocaron unos grilletes en las muñecas y lo arrastraron tirando de las esposas -sin dejar de golpearle durante el trayecto- hasta un pequeño cuarto de baño ubicado en la planta baja del domicilio, donde lo encerraron bajo llave. Como consecuencia de la brutal paliza, el hostelero murió a causa de un derrame cerebral, en un periodo comprendido entre las tres y las siete de la madrugada.

Guillermo Castillo, víctima del crimen de Cuzcurrita.
Los investigadores de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil creen que los asesinos esperaban encontrar en la casa del hostelero «entre 50.000 y 60.000 euros», si bien apenas se llevaron «unos 600 euros, unos pendientes y una cadena de bisutería» tras revolver la casa y registrar los bolsillos de la víctima, pasando por alto las dos cajas fuertes que la víctima ocultaba en su casa, que no llegaron a intervenir.
Las peticiones de penas
Con el veredicto de culpabilidad, las partes deben decidir ahora si mantienen o modifican sus peticiones de penas con las que este lunes se dio el juicio por finalizado. En este sentido, la Fiscalía se ha ratificado en su petición para los asesinos una pena de 27 años de cárcel (con nueve meses adicionales para Antonio, reincidente en robos con violencia). En cambio, se opone a la petición de las acusaciones particulares de solicitar la prisión permanente revisable para cada uno de los encausados, al considerar probados los padecimientos de Guillermo, si bien «su vulnerabilidad se debe tener en cuenta en relación con la expectativa de edad media en España, que ronda los 80 años».
Las acusaciones particulares (que representan a cada uno de los hijos del hostelero) sí reclaman la prisión permanente revisable para cada uno de los procesados, a tenor de la alevosía con que asesinaron a Guillermo y a la vulnerabilidad de la víctima. Una vulnerabilidad que el jurado ha considerado probada por unanimidad, algo que ha afeado a la fiscal la representación legal de Yolanda Castillo (hija de Guillermo), al considerar que su petición va en contra del sentido expresado por el jurado popular en su veredicto.
No obstante, cabe reseñar que Marcos García-Montes, abogado que representa los intereses de la hija del hostelero como acusación popular, ya ha anunciado que solicitará una pieza separada para abrir la investigación con la que pretende incriminar -en calidad de coautor necesario o encubridor- al propietario del ‘narcopiso’ de Lardero al que acudieron los acusados antes y después del asesinato de Guillermo. Dicho de otro modo, plantea que tanto Antonio García como Sergio Ribeiro actuaron como sicarios de Guillermo a las órdenes de otros actores que no han figurado como incriminados en el actual procedimiento penal.

Marcos García-Montes accede al Palacio de Justicia de La Rioja junto a la abogada Marta Castellanos y Yolanda, hija de la víctima del crimen de Cuzcurrita. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Por su parte, cada una de las defensas solicitaba para su representado la libre absolución, al no considerar probado que sus clientes participaran de forma activa en el crimen de Cuzcurrita, y finalmente han reclamado las penas mínimas para sus clientes por cada uno de los delitos (asesinato y robo con violencia en casa habitada).


