Son dos minutos andando desde el Edificio Politécnico de la Universidad de La Rioja. El tiempo justo para tomar un poco el aire, desconectar y pensar en el resto del día a la búsqueda de un café reparador. Cinco minutos separa a los universitarios riojanos de encontrarse con un refugio en forma de bar en el que se van a sentir como en casa. Es el objetivo que se ha marcado Susana Oliván, propietaria del Ya’sta, un local ubicado en Caballero de la Rosa, 29, cerca del polideportivo de La Ribera, por tanto a un paso de los principales centros de estudios de La Rioja.
«Es un buen sitio para los estudiantes, tanto por precio como por la oferta que presentamos», explica Oliván, que sigue al frente de este negocio familiar con casi tres décadas de trayectoria. Bocatitas, emparedados, tortillas de patata… «Es importante tener buenos precios porque sabemos que los bolsillos de los universitarios siempre están pendientes de guardar algo para el día siguiente». Por eso, por ejemplo, los bocadillos de tortilla de patata salen a 1,50 euros. Conoce perfectamente el barrio, esta zona, y Susana Oliván quiere que el Ya’sta se convierta en un punto de encuentro para los universitarios riojanos.

Es un bar de siempre, que ha sufrido pequeñas modificaciones decorativas para hacerlo si cabe un poco más acogedor. «Al final nos actualizamos aunque el objetivo es dar el mejor servicio», apunta Susana Oliván, que también es responsable del Naiandé, en la plaza Fermín Gurbindo. En este bar de la calle Caballero de la Rosa cuenta con dos espacios ideales para acoger a esos universitarios que desean un buen café o un buen pincho de tortilla entre clase y clase, durante todos esos tiempos muertos que se establecen en relación a los créditos que se afronta cada alumno durante el curso. «Estamos en un entorno universitario, no solo por nuestra cercanía con la Universidad, sino también porque en esta zona viven muchos jóvenes que comparten pisos cercanos a su lugar de estudio». Así que Susana Oliván quiere que este local sea un refugio para estos jóvenes, que tengan un bar en el que sentir el ambiente familiar que tanto se busca en el día a día.

«Este bar es el de toda la vida, con retoques para actualizarlo y con todo aquello que se busca para pasar un buen rato con otros compañeros y amigos». Susana Oliván sabe lo que necesitan los estudiantes que acuden a la Universidad de La Rioja, lleva en este barrio toda la vida, y está dispuesta a que el Ya’sta sea un buen lugar para que tengan ese café, ese emparedado o ese pincho de tortilla que soluciona el escaso tiempo del que gozan estos jóvenes estudiantes cuando se trata de sacar las materias y los trabajos jornada tras jornada.


